11/01/2008
Es la historia de una venganza. Y de cómo el odio consume a un hombre y a la vez lo hace seguir adelante hasta cumplir su cometido. Ese hombre es Johnny Depp, que encarna al barbero Sweeney Todd en la última película del director Tim Burton; una versión de un musical sangriento, que se presentó hoy en Londres y se estrenará en España el próximo 15 de febrero. Sweeney Todd: el barbero diabólico de la calle Fleet se basa en una leyenda del Londres de principios del siglo XIX, que para algunos es un caso real, pero los historiadores hasta ahora lo han desmentido.
Cuenta la historia de Benjamin Barker, un barbero feliz, profundamente enamorado de su esposa, con la que había tenido una hija.
El juez Turpin (
Alan Rickman) ordena detener a Barker sin motivo y lo envía a prisión en Australia, con el fin de apropiarse de la hermosa mujer.
Después de 15 años,
Barker regresa a la capital británica con el único fin de acabar con el hombre que arruinó su vida. Cambia su nombre e instala su negocio de barbero encima del local de empanadas de carne de la señora Lovett (
Helena Bonham Carter), que se convierte en su fiel aliada.
Es la primera vez que Johnny Depp canta en un musical: "Tim Burton es el único que me ha dejado hacerlo", bromea Depp. El actor, de 44 años, tocó en un grupo cuando era adolescente, pero reconoce que no sabía si iba a ser capaz de entonar para la ocasión.
Y lo fue. Su voz podrá escucharse en España, sin doblaje, porque, dado que el 90% de la película es cantada, se proyectará en inglés con subtítulos en castellano.
Papel soñado
Helena Bonham Carter, novia del director, soñaba con un papel porque es una admiradora del musical de
Stephen Sondheim, que se estrenó por primera vez en Nueva York en 1979: "Le cantaba una de las canciones como nana a mi hijo Billy".
Bonham Carter asegura que no lo tuvo fácil: tuvo que ir a las audiciones como cualquier otra. "Me pareció correcto. No quería conseguir el papel porque me acuesto con él".
Hay algo más: "Son como hermanos", asegura Bonham Carter.
El rodaje no estuvo exento de retos. La actriz, que dio a luz en diciembre a su segundo hijo, descubrió que estaba embarazada durante la grabación. "No lo recomendaría. No podía tomar cafeína y empezábamos a filmar a las cinco de la mañana. Fue difícil especialmente cuando sufría náuseas". Además, el rodaje tuvo que ser interrumpido durante una semana porque la hija de 8 años de Johnny Depp fue ingresada de manera repentina por una enfermedad misteriosa, algo de lo que el actor prefiere no hablar.
La película, nominada a cuatro Globos de Oro, ve la luz más de treinta años después de que Tim Burton viese el musical en el West End de Londres siendo un estudiante. "No soy un fan de los musicales, pero me entusiasmó. La fui a ver tres noches seguidas". Pero por aquel entonces, no tenía claro a lo que iba a dedicarse: "No sabía si quería hacer cine o trabajar en un restaurante". Hace años que Burton tiene claro lo que quiere y, Stephen Sondheim, que a sus 77 años ha supervisado todo el proceso creativo, también: "Burton es el único director que yo quería que hiciese la película".
GALERÍA DE FOTOS DE LA PREMIERE EN LONDRES DE SWEENEY TODD, EL BARBERO DIABÓLICO DE LA CALLE FLEET |
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