22/06/2006
El director de cine José Luis Cuerda afirmó, en la presentación en Santiago de Compostela de su última producción "La educación de las hadas", que, "en la película, como en la vida, no hay soluciones a nada".
A juicio del director manchego, "lo que hay son necesidades individuales de darse satisfacciones de todo tipo: a problemas, a necesidades eróticas, gastronómicas, biológicas, y cada uno echa mano de lo que puede, quiere, sabe o es capaz". Cuerda explica así la trama de "La educación de las hadas", una película que definió como "de sentimientos", donde los personajes "se encuentran en un momento dado de sus vidas con una pesada carga de su pasado cada uno y que confluyen en un paisaje ambiental impresionante, con la esperanza de que a cada uno le llegue la primavera para revitalizar sus deteriorados sentimientos".
En esa coincidencia, el director explicó que los personajes "intentan ayudarse entre ellos como pueden, para que sus vidas sean mejor de lo que han sido hasta ese instante". "La educación de las hadas" narra la historia de un creador de juguetes que se retira a vivir a la masía de sus antepasados con una ornitóloga y el hijo de ella, que encarna al que él siempre quiso tener. Forman una familia hasta que, de forma inexplicable, la mujer decide abandonarle, lo que le acerca a la cajera de un supermercado, una argelina que sueña con acabar su tesis en la Sorbona. En ese tránsito por el mundo de los sentimientos, José Luis Cuerda opinó que "incluso en estos tiempos hay quien piensa que se ha enamorado, y eso es imposible a no ser que uno se invente que se ha enamorado".
La carga que en la película cada personaje acarrea de su propio pasado hace reflexionar a su director y guionista hasta el punto de creer que "sólo existe el pasado y que el presente "es una cristalización efímera de algo que se acaba en el momento en que empieza". Del futuro opina que "no sabemos nadie si existe". En opinión de Cuerda, "vivimos en una época en que el pasado está muy desprestigiado", y señala que algunas personas "quieren que nos olvidemos que ha existido un pasado, porque tienen especial interés en que creamos que el pasado ya ha pasado y no hay que traerlo todos los días, pero esos son los que han hecho verdaderas salvajadas". "Lo único que hay es lo que llevamos en el bolsillo y ese pasado nos crea problemas, y la manera de solucionarlos depende de cada uno; hay quien los enfrenta racionalmente, analíticamente, y hay quien prefiere darle soluciones mágicas", consideró.
Cuerda situó el rodaje de "La educación de las hadas" en el Montseny catalán, porque, dijo, "es una zona donde es muy verosímil que esa situación se produzca". "En Cataluña yo esa historia me la creo, y es que hay pocos sitios de España donde yo crea que puedan confluir una inmigrante argelina, un argentino que ha heredado una casa de sus abuelos republicanos y una francesa ornitóloga", comentó antes de recordar que en principio el equipo de rodaje manejó también la posibilidad de rodar en el País Vasco o Galicia. En este sentido, indicó que, "mientras que no se aclare la situación del País Vasco, yo no sé hacer películas allí sin que haya un trasfondo y tenga que acudir al asunto de ETA; y me parece forzado tener que hacer una historia donde eso tenga que aparecer".