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Carmelo Gómez
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El actor Carmelo Gómez, que participó hoy en Pamplona en el ciclo ´Otras miradas, otras escenas´ del Teatro Gayarre, afirmó hoy que "el actor es comprometido porque es un amante de la vida, de lo bueno y de lo malo" y dijo no entender a quienes critican a un actor por mostrar su compromiso por causas como la guerra o el Sáhara.
Igualmente señaló, tras un viaje con otros actores al campo de refugiados del Sáhara, que no comprende a quienes le adulan por este compromiso. Carmelo Gómez ofreció hoy una conferencia en la Escuela Navarra de Teatro, donde aconsejó a los estudiantes que se olviden de querer ser "estrellas" de la interpretación y que busquen el "compromiso". "Yo he sido muy famoso, la gente me paraba por la calle, y ahora lo soy menos. Entiendo que al principio un actor quiere ser estrella, pero no puede llegar a evadirle. Uno puede ser estrella de muchas formas, y si no hay algo que lo sustente cuando la fama pasa no puede aguantar la frustración", explicó. Frente a ese deseo de llegar a la fama, opuso otro, el de "comunicar". "No queráis ser una estrella, sino un actor. El actor quiere comunicar y la estrella quiere un resultado", dijo. Carmelo Gómez defendió que en ese trabajo de "comunicar" sobre un escenario, el actor "no puede dejar que lo que pasa a su alrededor pase desapercibido", porque "tiene un compromiso con la vida, es un amante de lo bueno y lo malo de la vida". "Conocer el sufrimiento, fijarse en la señora mayor que pasa la calle nos ayuda a la hora de hacer un papel. El actor se mete dentro de las personas, se compromete con un personaje para que nadie pueda dudar a la hora de la función es verdad", explicó Gómez. Carmelo Gómez renegó de quienes critican o adulan la presencia de los actores en manifestaciones contra las guerras o, más recientemente, la visita de varios actores españoles al campo de refugiados de Sáhara. "Fui a Sáhara para conocer y comprender el dolor, pero no quise ponerme a llorar frente a una cámara. Hay que entender que se produce en torno a ese dolor, pero no como algunos que lo convierten en un parque de atracciones", destacó. En cualquier caso, indicó que el actor debe ser comprometido ante estas causas "sin llegar a ser pesado" y sabiendo distinguir el cine de la reivindicación: "El cine no es para reivindicar causas, sino para dar un punto de vista sobre una realidad". En este sentido renegó de aquel teatro o cine realista que "quiere copiar la realidad y si resulta que hay una violación hay que mostrarlo con cuanta más sangre mejor". Frente a ello, apostó por un trabajo en el que el actor "se comprometa con el personaje y consiga hacer carne lo que está escrito en el texto o el guión". "El actor da luz al texto, llena las frases que dice de contenido y para ello tiene que conocer al personaje", dijo. Gómez destacó que "un actor tarda mucho en hacerse" y recordó sus comienzos en la interpretación, cuando utilizó "como excusa" una "bronca" con su padre para coger las maletas e ir a estudiar interpretación a Madrid. En la escuela de arte dramático logró hacerse con un pequeño papel en la película ´Viaje a ninguna parte´ de Fernando Fernán Gómez. "Pedían un papel de paleto y se fijaron en mí. Pero cuando me aprendí la frase que tenía que decir, resulta que me cambiaron el texto y fue un gran problema", rememoró entre sonrisas. De su última visita a Pamplona, cuando representó en el teatro Gayarre ´La Cena´, destacó el "caluroso" recibimiento del público, que durante días llenó la sala.
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