29/03/2007
Protagoniza ´Diario de un escándalo´, película por la que volvió a ser candidata a un Oscar y en la que da vida a una mujer enamorada de un adolescente.
Cate Blanchett es una actriz que corre riesgos. A sus 37 años se ha metido en la piel de papeles difíciles, mujeres de gran carácter -reina en ´Elizabeth I´, a
Katharine Hepburn en ´El aviador´ o la periodista Verónica Guerin- y ha conseguido salir victoriosa. Ya tiene un Oscar por su papel en ´El aviador´, y recibió su tercera nominación por ´Diario de un escándalo´, película de
Richard Eyre basada en la novela de Zoe Heller.
En este título, que se estrena este viernes en las pantallas españolas, Blanchett se convierte en una profesora londinense enamorada de un quinceañero, ´affaire´ que descubre una compañera a la que da vida
Judi Dench. La intérprete australiana apuesta por una carrera longeva y de calidad, sin dejarse aturdir por el brillo de la estatuilla.
PREGUNTA: Tras este papel ¿ha cambiado su perspectiva sobre las mujeres que tienen relaciones con adolescentes?
RESPUESTA: Siempre que he visto noticias sobre estos casos pensado ´qué pobre gente´. No importa el lado desde donde lo mires porque el daño es irreparable para el adolescente, para el adulto y para las familias. Es fundamental que ellos sean capaces de buscar una solución a sus problemas y dejarles solos, lejos de ese circo que los medios organizan a su alrededor cuando estas noticias se dan a conocer, como ha sucedido en Estados Unidos. El tratamiento de los medios con estos temas es degradante. Carnaza para los tabloides.
P: ¿Cómo ha sido su trabajo junto a Judi Dench?
R: Lo primero que hicimos fue ensayar cada escena alrededor de la mesa de la cocina del director, masticando entre los tres el guión. Judi ha decidido trabajar en función de su instinto y es algo maravilloso porque cuando estas con ella y descubres su técnica, su incomparable talento, piensas que actúa sin ningún esfuerzo. Creo que en manos de otra actriz su maquiavélico papel, de vampírica lesbiana, habría tenido una sola dimensión. Ella ha puesto tal humanidad en el personaje que terminas pensando en la tragedia de esta solitaria mujer que representa en la película. Reconozco que me quedé con la boca abierta trabajando a su lado; es inmensa. He aprendido mucho y resulta imposible competir con ella.
P: ¿Ha existido química entre los dos personajes femeninos de la película?
R: La una y la otra se subestiman. Creo que Sheba, el personaje que yo interpreto, protege de una forma extraña a Bárbara, el papel de Judi. No saber valorarse forma parte de la dinámica en su relación.
P: En la película hay una reflexión sobre la amistad.
R: Si, sin duda. Sobre todo sobre muchas amistades poco saludables. Todo sádico necesita un masoquista y creo que ambas mujeres en este caso se sienten culpables por su relación. Todos necesitamos algo de otras personas, nos gusta pensar que no somos egoístas y nos creemos héroes, pero también somos villanos, solo que no nos gusta calificarnos de esa manera. Además, Sheba y Bárbara terminan consumidas por el ambiente adolescente que las rodea. Sheba ha pasado de ser una alumna a casarse con su profesor y convertirse en madre sin haber tenido oportunidad de rebelarse. Y Bárbara esta atrapada en un internado cepillando el pelo de las jóvenes sin saber como se ha desarrollado su sexualidad.
Misoginia
P: ¿Qué me dice del joven del que se enamora su personaje?
R: Creo que hay misoginia sobre el problema. Las mujeres que tienen relaciones con menores son tratadas de forma diferente a los hombres. El próximo año voy a dirigir una obra de teatro extraordinaria, ´Black Bird´, escrita por el ingles David Harrower, que habla de lo mismo. En esta historia, un hombre de 40 años se reencuentra quince años después con la niña de doce años con la que tuvo relaciones sexuales. Al final, la responsabilidad siempre está del lado del adulto, que es quien tiene que decir que no aunque sea seducido. En la película, Sheba es la que tiene muchas otras maneras de destruir su vida sin involucrar a ningún niño. Pero al final, es mi propia moralidad la que está hablando. Como actriz debo permitir que este personaje tenga su gloria y su complejidad.
P: Martin Scorsese ha recibido su primer Oscar muy tarde. Usted ha estado varias veces nominada y ya se ha llevado uno. Pero no parece dar importancia a los premios. R: Scorsese sufrió mucho por el Oscar. Pero mire
Robert Altman, un director que se murió sin recibir nunca un Oscar al margen del honorífico, y una estatuilla no le va a hacer ni mejor ni peor, el trabajo de ambos es inmenso. Ganen o no un Oscar sus películas son las que van a hablar por ellos.
P: ¿Cuál es el secreto para ser una buena actriz?
R: Cada proyecto revela la forma de trabajo que necesitas; cuanto más interpretas, más confianza tienes en ti mismo. Ese es, sin duda, el caso de Judi Dench. Es una actriz con el coraje suficiente para entregarse al personaje, completamente curiosa y abierta; confía en que su trabajo suceda inconscientemente. Cuando dejas la escuela de drama necesitas sentarte y medir tus acciones y tus objetivos, dejar a un lado todo el texto que has aprendido y empezar con los ejercicios físicos; tus músculos interpretativos se van poniendo en forma poco a poco en un atletismo emocional y psicológico que hay que ejercitar cada día.
Angélica Martínez