09/02/2009
La cineasta presentó este lunes en competición en Berlín su segunda película, ´La Teta asustada´.
La cineasta
Claudia Llosa (Lima, 1976) estrenó este lunes en la sección oficial del Festival de Berlín ´La Teta asustada´, su segundo filme, en el que cuenta la historia de Fausta, una joven afectada por una enfermedad que se trasmite por la leche materna de las mujeres que fueron violadas o maltratadas durante la guerra al terrorismo en Perú. "Es el indicio del miedo y sufrimiento que esparce una guerra. Los que la padecen no tienen alma, se dice, nacieron sin ella porque del susto se escondió en la tierra", relata la cineasta.
La protagonista de la cinta, Fausta (Magaly Solier), no había nacido durante la dictadura del país andino, pero fue testigo de la violación de su madre y el asesinato de su padre; lo presenció todo desde el vientre. "Cayó en mis manos un manuscrito sobre testimonios de mujeres que habían pasado esta época oscura de Perú y que no se atrevían a hablar de aquello. Muchas de ellas hablaban de la teta asustada y me sobrecogió. Me pareció muy gráfico de lo que pasa en mi país", explica.
La guerra acabó, pero Fausta vive para recordarla porque "la enfermedad del miedo" le ha robado el alma. La súbita muerte de su madre la obligará a enfrentarse a sus miedos y al secreto que oculta en su interior: ella se ha introducido una patata en la vagina, como escudo, como un protector, y piensa que así nadie se atreverá a tocarla. "´La Teta asustada´ "cuenta la búsqueda de un florecer. Un viaje del miedo a la libertad. Además de hablar de la guerra y sus consecuencias, esta película intenta explorar sobre la idea de la recuperación de la autoestima como parte básica para el proceso de curación", afirma Llosa. "Los peruanos vivimos en una constante situación de querer cruzar los dedos para que no resurjan los tiempos oscuros de la dictadura", señala.
Por eso, la cinta persigue "la idea de profundizar acerca de lo que necesita el país para el perdón o para buscar una solución". "Me vi en la obligación, no de dar una respuesta, pero sí un planteamiento que ayude a la reparación", añade. Claudia Llosa cree que su segundo trabajo es una película de esperanza. "Plantea un viaje hacia la recuperación de la autoestima. Es un tema que es clave, sobre todo en un país que siempre está disculpándose de su pasado", asegura. "La película propone ser críticos con nosotros mismos, con nuestros mecanismos de defensa y estar dispuestos a enfrentar la herida para empezar a sanarla", añade.
Fausta se vale de la música para enterrar sus fantasmas: "La música, el arte y las tradiciones en el pueblo peruano se usan para reparar lo ocurrido. Como un método de catarsis", explica. "La música sirve para liberar y calmar", añade. El filme, insiste Llosa, también quiere hacer una "denuncia sobre el pueblo quechua que está en vías de extinción, es un grito de desesperación por no desaparecer". "Hay una constante lucha entre la modernidad y las raíces. Cómo intentamos avanzar en la vida, pero el pasado nos pesa demasiado y es lo que somos y nos define; todo esto le pasa al pueblo quechua", asegura. "Hacer volar" Para Llosa estar en Berlín "ya es un éxito". "Para las películas que no tienen promoción o el gancho de actores famosos, estar entre gente tan prestigiosa es un placer", afirma.
El recorrido en el festival ya no le preocupa, "ganar o perder no tiene importancia", dice, "el premio es estar en la primera división". Por eso, no quiere ni pensar en premios. "Con que el festival me dé la oportunidad de hacer la siguiente película ya me daría por satisfecha", asegura. Porque Llosa dice que su sueño en el cine es "seguir rodando hasta los 84 años, da igual que sean proyectos pequeñitos o grandes". "Sólo pido que la vida me permita continuar, que no me limite". Y es que, como asegura, "el verdadero premio de estar en Berlín es haber acabado el filme". "Es tan difícil hacer cine, hay que luchar tanto por llevar a cabo el proyecto , aunque luego siempre quieres más".
Por eso Claudia trabaja ya en un próximo proyecto. "No tengo nada definido, cosas vagas, quién sabe si serán miradas de mi país o cosas híbridas, pero siempre he hecho lo que ha calado en mí. Ya se verá", señala. "Una obra tiene que tener la capacidad de arrancarte de la butaca, hacerte volar y luego con mucha delicadeza dejarte en el asiento. Esa es mi idea, intento llevar al público a un entorno del que sea ajeno, no en términos sólo de lo que muestra, también me gusta el juego con la magia", concluye.
Claudia Llosa Bueno (Lima, 1976) estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Lima. A lo largo de los años ha trabajado en publicidad y televisión, hasta que debutó en el cine con ´Madeinusa´ (2006). Su ópera prima fue estrenada en la sección oficial del Festival de Sundance (Estados Unidos) y en el Festival de Rótterdam (Holanda), y ha ganado más de una veintena de premios en festivales internacionales.
(COLPISA, Cristian Reino)