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El histriónico Steve Martin retoma la comedia física en "Se montó la gorda".
El cómico Steve Martin vuelve a la carga con su histrionismo desatado. El repertorio de muecas y gestos de su cosecha, más comedido que el armamento gestual de su colega Jim Carrey, aunque igualmente desbocado en gran parte de su filmografía ("La pequeña tienda de los horrores", "Dos veces yo", "El padre de la novia", "Un par de seductores"), brilla de nuevo en la pantalla en los fotogramas de "Se montó la gorda" ("Bringing Down the House"), una comedia hecha a la medida del actor, que cuenta con la complicidad de Queen Latifah, una sugestiva compañera de reparto que disfruta de un momento dulce en su carrera. La artista está en el candelero tras su nominación al Oscar a la Mejor Actriz Secundaria por su papel en Chicago.
La historia de "Se montó la gorda" comienza con el retrato de Peter Sanderson (Steve Martin), un abogado divorciado y con dos hijos (Kimberly J. Brown y Angus T. Jones), obsesionado por el orden. El maniático personaje está completamente volcado en su trabajo, con el único objetivo de olvidar a su ex esposa (Jean Smart), a quien aún ama en silencio. Lejos de entender las razones de su separación, el despechado individuo decide volcar su amor incomprendido sobre una atractiva mujer a la que conoce por Internet.
Sin embargo, cuando la pareja de enamorados cibernéticos queda para conocerse frente a frente, Peter descubre atónito los peligros de una cita a ciegas. La mujer objeto de sus deseos no es la misma que ha conocido a través de la Red: abogada, refinada y con una carrera universitaria. Charlene (Queen Latifah) es una ex presidiaria, recién salida de la cárcel, que proclama a los cuatro vientos su inocencia y quiere que su nuevo amigo, como buen letrado, le ayude a limpiar su nombre.
Una secuencia de la película "Se montó la gorda".Dos mundos completamente diferentes, la burguesía y la vida en los suburbios, chocan y entretejen una trama repleta de situaciones inesperadas que buscan la risa del espectador. «Sanderson es un individuo que tiene un estilo de vida muy conservador, y trabaja demasiado. Eso ha alejado a su esposa, pero él aún está enamorado de ella. Así que cuando Charlene entra en su vida, la pone de cabeza y termina haciéndolo más atractivo para su ex esposa», comenta Steve Martin.
El conocido actor retoma con este trabajo la comedia física, repleta de gags, un subgénero que últimamente tenía olvidado, para afrontar una película amable, regida por los cánones de otros títulos contemporáneos, de similar planteamiento, realizados al otro lado del Atlántico. El hecho de tener a una carismática figura de la talla de Queen Latifah como pareja fílmica, con una celebérrima carrera como cantante y actriz secundaria ("Fiebre salvaje", "El coleccionista de huesos"), ha permitido a Martin lucirse por completo.
130 millones de dólares "Se montó la gorda" recaudó en su país de origen 130 millones de dólares en apenas dos meses. Teniendo en cuenta que su presupuesto inicial fue de 35 millones, la película ha resultado ser de lo más rentable: se ha convertido en uno de los éxitos de la temporada y en la comedia americana de mayor aceptación popular del año.
Parte de la culpa de su deslumbrante paso por taquilla la tiene su director, Adam Shankman, un bailarín que se ganó una importante reputación en Hollywood como coreógrafo de danza y de gestualidad cómica, antes de lanzarse al ruedo de la dirección con títulos como "Un novio ideal". Su capacidad para exprimir la puesta en escena buscando el gag, manejando a los actores, sin dejar el peso del humor sólo en los diálogos, es innegable, aunque su propuesta no sea nada nuevo bajo el sol.
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