20/02/2006
"Todos los hombres del presidente" celebra su trigésimo aniversario con una nueva edición en DVD en el que se hace evidente la actualidad de este filme acerca de cómo la prensa acabó con una presidencia marcada por el escándalo.
Como admite su coprotagonista y productor,
Robert Redford, el clásico de 1976 tiene un componente educativo que lo hace relevante. "Constantemente recibo cartas de profesores que muestran la película a sus alumnos y son ellos lo que pueden trazar paralelismos entre el entonces y el ahora", subraya en una entrevista incluida en el DVD junto a las de los reporteros
Bob Woodward y
Carl Bernstein.
Al igual que el libro del mismo título, la película sigue la investigación periodística de Woodward y Bernstein que destapó el "caso Watergate", el escándalo de escuchas a la oposición que acabó en 1974 con la presidencia de
Richard Nixon. Ambos periodistas reconocen la activa participación de Redford, tanto en el libro como en el filme dirigido por Alan J. Pakula. "El trabajo no puede ser mejor, ya que mantiene la historia viva y con una gran tensión dramática, a pesar de que el público ya sabe el final", subraya
Dustin Hoffman, quien encarnó a Bernstein, mientras que Redford hacía de Woodward.
En el plano cinematográfico, "Todos los hombres del presidente" se vio recompensada con cuatro premios Oscar. El semanario Entertainment Weekly afirma que el DVD utiliza como reclamo la palabra "escándalo", pero lo que contiene esta nueva edición es "inspiración". "Mostré la cinta en (el instituto de cine) Sundance a petición suya y me quedé asombrado con su efusiva reacción... hasta que me di cuenta de que más de la mitad de los estudiantes habían nacido después del Watergate", afirma Redford.
George Clooney se crió durante el Watergate, pero este galán del Hollywood actual cita "Todos los hombres del presidente" como su mejor inspiración a la hora de rodar su última película, "
Buenas noches, y buena suerte", de la que es director, además de actor y productor. "Sabía que necesitaba al menos dos fuentes para contrastar todos los datos", comentó Clooney a la prensa sobre la realización de un filme sobre política y periodismo, con el que aspira a seis Oscar este año. Es el mismo concepto que subraya Redford en su obra. "Sabía que tenía que ser muy cuidadoso con los detalles para mantener la autenticidad de la historia", afirma este actor y productor, de talante liberal al igual que Clooney.
"Todos los hombres del presidente" sigue siendo también el mejor ejemplo de periodismo en un momento en el que el papel de la prensa está en entredicho, lo mismo que la exactitud de sus informaciones. Como recuerda Bernstein en el DVD, en la actualidad un escándalo como el Watergate, que partió de lo que parecía un robo en el edificio que lleva ese nombre pero descubrió una trama de escuchas ilegales, se perdería entre otras historias. El exceso informativo de los canales con veinticuatro horas de noticias, los continuos debates y las bitácoras conservadoras en Internet llevarían la atención a otras historias más llamativas, se lamenta. "Además, si el Watergate ocurriera ahora, los periodistas irían a la cárcel por no revelar sus fuentes y no podrían publicar su historia", resume un columnista de Newsweek, Jonathan Alter, que aprovecha la reedición del filme para la reflexión histórica.