La segunda parte de "
Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto" llega a las pantallas de EEUU con una marea de malas críticas pero con el público dispuesto a dejarse robar por los corsarios y las nuevas aventuras de Jack Sparrow.
Según las encuestas, un 70% de los entrevistados destacaron su interés por la cinta, convirtiendo a la segunda parte de "Piratas del Caribe" en la película más esperada de este año.
La casa de venta de entradas por internet Movietickets.com señaló que la demanda es 20 veces superior a la que tuvo hace tres años la primera entrega. "Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra" logró en la taquilla mundial 654 millones de dólares, además de conseguir la primera candidatura al Oscar del actor
Johnny Depp.
Visto ahora parece que aquella era una combinación ganadora: el talento de Depp mezclado con un galán como
Orlando Bloom y la recién descubierta Keira Knightley como la nueva musa, los tres en un género nada habitual. "Parece mentira porque entonces decían que estábamos locos, que las películas de piratas eran la ruina y que la última adaptación de una atracción de Disneylandia ("The Country Bears") fue aún peor", recuerda el productor
Jerry Bruckheimer. Eso por no hablar de las críticas hacia el papel que construyó Depp como Sparrow, del que los ejecutivos no sabían qué pensar, si era homosexual, excéntrico o simplemente borracho.
"Yo fui el primer sorprendido por la acogida del público, todavía me sorprende", confiesa Depp con honestidad. El resultado del éxito y de estos tres años de espera es la producción conjunta de dos nuevas entregas de las aventuras de Sparrow, la que se estrena y la que llegará a las pantallas el 27 de mayo de 2007.
Entre las dos suman 450 millones de dólares de presupuesto y cerca de 300 días de rodaje (de los que aún quedan unos 70 de la tercera entrega).
Un ambicioso rodaje con constantes problemas meteorológicos en el Caribe, pero en el sus protagonistas se sintieron como el primer día. "Todo se sentía tan natural, como si sólo hubiera pasado una semana desde la primera", apostilla Depp. Lo malo es que en esta ocasión, según su director,
Gore Verbinski, "las expectativas son muy altas".
Los analistas esperan de "El cofre del hombre muerto", que se proyectará en 4.133 teatros por todo el país, recaude la ambiciosa cifra de 100 millones de dólares en el fin de semana de estreno. Se trata de la suma más elevada de salas para un estreno de los estudios Disney, que de grandes estrenos sabe un rato. Un importante obstáculo en su botín puede ser el metraje de la cinta, que llega a las dos horas y media. Pero sobre todo las críticas, que se ciernen como nubarrones negros dispuestos a pasar por agua la llegada a puerto de los piratas. El periódico especializado "Variety" lo tiene claro: "La película es como una máquina tragaperras, que se traga el dinero del público y aunque da poco a cambio a la gente no le importa". "The Hollywood Reporter" subraya que el filme tiene poca sustancia "pasando de una sorprendente escena de efectos especiales a otra sin apenas conexión".
La principal queja de la crítica es el exceso, una cinta donde hay de todo: caníbales, duelos a espada, monstruos marinos, peleas de bar, marineros espectrales y amor a tres bandas. Pero en medio de este exceso, el crítico Kirk Honeycutt recuerda el porqué del filme: un nuevo héroe de la pantalla llamado Depp que en "El cofre del hombre muerto" une a su inspirada mezcla de Keith Richards y Pep-Le-Pew un toque de "Bugs Bunny,
Peter Pan y
Charles Chaplin". "Lo que nunca quise es que la película se convirtiera en el ´show´ de Jack Sparrow porque piratas somos todos", aseguró Depp con humildad al presentar la película a la prensa. A juzgar por la crítica quizá sus democráticos esfuerzos hayan sido en vano. Pero el público no parece que se vaya a quejar.