12/12/2007
Will Smith acudió al preestreno de su última película, "Soy Leyenda", en Nueva York, donde está ambientada la nueva aventura apocalíptica del conocido actor afroamericano dirigida por Francis Lawrence. La Gran Manzana fue el lugar elegido por Smith para la "première" estadounidense de su última película, con la intención de convertirse en uno de los éxitos de estas Navidades, pese a que en ella la ciudad de los rascacielos queda devastada por un virus mortal.
El actor interpreta en "
Soy Leyenda" al científico Robert Neville, el único superviviente de Nueva York tras el brote de un virus que, creado por el hombre, ha convertido al resto de los ciudadanos en muertos vivientes.
Durante tres años, Neville emite diariamente mensajes por radio para encontrar a cualquier otro superviviente que pueda haber quedado aislado en otro punto del planeta, y trabaja con el objetivo de encontrar la forma de revertir los efectos del virus, utilizando su propia sangre inmune.
Smith fue arropado en el preestreno neoyorquino por el actor
Tom Cruise, quien acudió a ver la cinta solo, y estuvo también acompañado por su esposa y por uno de sus vástagos, la pequeña Willow, de 7 años, que cuenta con un papel en el film.
"Me encanta trabajar con mi hija. Willow es muy inteligente y os aseguro que será una grandísima actriz", dijo Smith a su paso por la alfombra roja, en alusión su hija, quien en la ficción también interpreta a la hija del doctor Neville.
El actor, que se dio a conocer internacionalmente gracias a la serie "
El príncipe de Bel-Air", parece haberle encontrado el gusto a trabajar con sus hijos, ya que en 2006 protagonizó "
En busca de la felicidad" junto a su hijo Jaden.
Otro de los jóvenes protagonistas de la cinta es el actor Charlie Tahan, quien también estuvo en el preestreno de la cinta y quien se mostró "muy feliz" por haber actuado de la mano de Will Smith en una película en la que dice que se lo pasó muy bien, pese a lo "espeluznante" del tema que trata.
La película, firmada por Francis Lawrence, premiado director de vídeoclips que debutó en el cine con el filme "
Constantine" (2005), ha desatado cierta polémica en EEUU, donde la imagen de un
Nueva York devastado trae a la memoria los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas.