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El director español Eduardo Chapero-Jackson presentó hoy en Venecia en la sección oficial en competición Cortos Cortísimos su obra "Alumbramiento", una historia sobre la muerte y su importancia como cierre de la vida con la que aspira por segunda vez a hacerse con un León de Oro.
La vez anterior fue con "Contracuerpo", en 2005, y supuso "una ilusión impresionante, es una sorpresa venir con tu primer corto a Venecia", declaró a Efe el cineasta madrileño tras el pase de "Alumbramiento" en concurso, en el que recibió el aplauso de esta 64 Mostra de cine. Esta segunda vez "fue como el súmmum, porque ya vienes a un sitio que ya conoces y en el que no eres novato. Lo estoy disfrutando más porque estoy más tranquilo". Los dos cortos "son muy distintos, tienen un tono parecido, pero el primero", que obtuvo una cuarentena de premios en festivales de todo el mundo, "era visual y tenía muchas más localizaciones, era más alegórico, este es más íntimo y dialogado". "Alumbramiento", producido por Pepe Jordana, expone en sus quince minutos de duración un relato de relaciones afectivas en una situación extrema protagonizado por Mariví Bilbao, que acompañó al director y otros miembros del equipo a Venecia, donde el próximo sábado se cerrará la Mostra tras la entrega de premios. El guión "lo escribí hace dos años y hace unos dieciséis meses empezamos a moverlo. El proceso de cásting es el que me tomé con más tranquilidad", indicó Chapero-Jackson. La historia se centra en "un acompañamiento en la muerte distinto", en el que las relaciones entre los personajes son la clave. El rodaje duró dos días y se llevó a cabo en vídeo de alta definición digital, con una fotografía "impresionante" de Juan Carlos Gómez, apuntó el director. Chapero-Jackson estuvo este miércoles en el primer pase de seis de los dieciocho cortos a concurso, procedentes de todo el mundo y que terminarán de exhibirse el viernes. "Son cortos muy distintos unos a otros, hay cosas que no he entendido, otros que me han gustado, pero todavía no he encontrado uno que me haya enamorado. Pero tampoco los veo como competencia, yo vengo a disfrutar", recalcó. Sobre la acogida que tuvo hoy el corto, "cuando estás ahí y es tu primer pase público estás como sonado y distorsionas un poco las cosas. Yo creo que ha gustado, y gente del público se acercó después muy emocionada a decírnoslo", añadió. Chapero-Jackson tiene un proyecto de largometraje que empezará a mover en productoras en los próximos meses, algo para lo que espera que su doblete en Venecia "ayude a que haya interés". Sin embargo, espera seguir haciendo cortos y está preparando otro para final de año. El corto "es un arte en sí y te da mucha más libertad que un largo", formato que "tiene todo un aparataje que va en contra de hacer películas más creativas". También se declaró amante del formato breve Mariví Bilbao, que con este "Alumbramiento" llega a Venecia seis meses después de que otro cortometraje "Éramos pocos", de Borja Cobeaga, la llevara a Los Ángeles como aspirantes a un Óscar. "Yo hecho todos los cortos que se pueden hacer. Txema Blasco es el único actor que ha hecho más cortos que yo. A mí lo que más me gusta hacer de todo es cine", recalcó Bilbao. La actriz asume en la cinta de Chapero-Jackson un papel radicalmente distinto a los que había hecho hasta ahora en su larga carrera en teatro, cine y televisión, donde alcanzó gran popularidad gracias a series como "Aquí no hay quien viva". "Nunca había hecho un papel de estas características", pero "no fue nada tortuoso, Eduardo me lo dio todo hecho. Fue tan fácil... Me salió de las tripas, como decimos los actores", explicó la actriz. "A mí se me han caído lágrimas hoy viéndolo", aseguró Bilbao, quien asegura que "me gusta trabajar sobre todo con la gente joven, en especial si tienen talento", como Chapero-Jackson, de quien se declaró " enamorada" artísticamente.
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