26/11/2007
Es uno de los actores españoles más guapos y deseados de la gran pantalla, y de los pocos de nuestra industria que sirven de reclamo para que el público vaya a las salas. Pero, aunque reconoce que la imagen en esta profesión es "determinante", Eduardo Noriega resta importancia a su atractivo físico.
"Fuera puede que me ayude a abrir puertas, pero aquí ya no soy sorpresa. De todas formas, habrá quien me dé papeles por mi cara bonita y quien no", comenta el conocido intérprete. Por el inminente estreno de ´Canciones de amor en Lolita´s Club´ -el próximo viernes se lanzará en 110 pantallas- el treintañero Noriega vuelve a verse las caras con el octogenario Vicente Aranda, quien por cuarta vez ha recurrido a las novelas de Juan Marsé para contar la historia de dos hermanos mellizos con vidas muy diferentes, doble papel que ha recaído en el actor cántabro por esa búsqueda del "más difícil todavía".
Recuerda que cuando leyó el guión quiso hacer los dos personajes, el de Raúl, un policía expedientado por su brutalidad y amenazado por ETA, y a Valentín, un retrasado mental enamorado de una de las prostitutas del club de carretera donde trabaja -rol encarnado por la espectacular colombiana Flora Martínez-. "Tenía miedo. Le dije a Vicente que si me ayudaba, me tiraba, y no sólo me dio la mano, sino que me llenó la piscina para que estuviera a gusto. Discutimos mucho, peleé con él diálogos, escenas, frases...Todo el tiempo hacía propuestas, algunas las aceptó y otras, la mayoría, no. Pero estaba encantado de que le planteara y cuestionara las cosas", explica. Que el decano de los cineastas en activo ha conectado muy bien con este intérprete que empezó casi doce años con Amenábar y
Mateo Gil haciendo cortos en vídeo es evidente.
No hay más que verlos juntos para darse cuenta de que hay ´feeling´, tanto que Aranda quiere volver a trabajar con el que fue el conde de Gualdalmedina en ´Alatriste´. Paradojas de la vida, el Aranda que había pensado en otro actor para dar vida a estos dos "subnormales, uno emocional y otro intelectual, pero hizo caso al productor
Andrés Vicente Gómez y fichó a este "galán" con el que le gustaría contar en ´
Luna caliente´, novela argentina de la que tiene los derechos. Noriega encaja con timidez las flores que le echa Aranda, con quien ha ido más allá de la interpretación. "En esta película me he implicado mucho. Siempre lo hago y a veces me meto en unos jardines...He hablado con todos los departamentos y, por la experiencia que tengo, he notado que cada vez me escuchan más, tengo más peso e influencia. Este filme no es un cambio radical en mi carrera, sino un escalón más que he podido subir. Con todos mis trabajos siento que voy en ascenso", manifiesta.
Desaparecer para crear ganas
Seguir creciendo y tocar más palo de la baraja, "desde un musical a una producción de aventuras", son los planes de Eduardo Noriega, que, después de estos dos "complejos regalos que me ha dado Aranda para mostrarme" no cree que se le mime más fuera que dentro de su país. Francia -´Novo´-, México -´El espinazo del diablo´- y Argentina -´Plata quemada´- han sido algunos de los países en los que ha trabajado Noriega, que también forma parte del internacional reparto de ´Transsiberian´, con
Ben Kingsley y
Woody Harrelson, y que en febrero estrenará su primera superproducción norteamericana, ´Justo en la mira´.
Y en el Hollywood de supercaravanas y estrellas como
Forest Whitaker,
Dennis Quaid, nuestro actor estuvo "como agazapado. Era una ventaja el que nadie esperaba nada de un actorcillo de España. No voy a negar que me interesa trabajar en Estados Unidos, pero no me veo haciendo una carrera allí. Con veinte años, puede que me hubiera metido en esa pelea, pero ahora quiero afianzarme en mi país y poder compaginar proyectos de aquí con películas en Europa, Latinoamérica o EE.UU. Lo mejor es desaparecer por un tiempo para que la gente tenga más ganas de verte en pantalla. Si estás todo el día en la tele, se cansan de ti", expone.
Su papel de policía patrio en este thriller sobre un intento de atentado contra el presidente de EE.UU ya le he metido en la exclusiva rueda norteamericana, ya existe para los estudios y tiene un agente al otro lado del Atlántico. "He tenido ofertas, pero no voy a hacer cualquier cosa, no quiero aparecer cinco minutos en el capítulo de una serie", apostilla el actor, que empezará el 2008 rodando con
Antonio Banderas ´Moment of Bliss´, luego recuperará sus nociones del catalán porque repetirá con
Marc Recha en ´Las pequeñas cosas´ y, si todo sale bien, coincidirá con su buen amigo
Alejandro Amenábar. "Eso espero, aunque todavía no sé si será en sus proyectos como director o productor", desvela con una sonrisa.