27/11/2007
La XXXI edición del Festival Internacional de Cine de El Cairo se inauguró hoy con una ceremonia que intentó maquillar las dificultades económicas por las que atraviesa ese evento. En una ceremonia inaugural conducida por jóvenes actores egipcios y en la que participó el veterano actor Omar Sharif y el ministro de Cultura, Faruk Hosni, los fuegos artificiales, las pantallas gigantes y una enorme alfombra roja intentaron dar a este festival una apariencia que no refleja los modestos medios de los que dispone.
Hosni, que fue homenajeado por la UNESCO por su contribución a las artes, anunció la inauguración oficial de la muestra, que contará con la participación de 150 películas procedentes de 55 países y que se proyectarán hasta el próximo 7 de diciembre. Omar Sharif, que también pronunció unas palabras durante la ceremonia, aprovechó su intervención para pedir ayuda a la comunidad internacional con el objetivo de retirar las minas explosivas que permanecen en Egipto desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Por su parte, el director del festival, Ezat Abu Ouf, a pesar de las luces, el despliegue de medios o la danza faraónica con la que comenzó el espectáculo no oculta la precariedad del festival. En una entrevista publicada hoy por el diario independiente "Al Masry al Yom", Abu Ouf no dudó en asegurar que la muestra se ha convertido en un evento "que acoge los restos de las películas de otros festivales". "No tenemos ni grandes sumas de dinero para dar premios ni mercados para las películas que se proyectan", reconoció Ouf.
Sin embargo, el director, que ocupó el año pasado su cargo para intentar levantar el festival, también confesó que sueña con una sala especial con diez pantallas grandes para el público, un mercado, centro de comunicaciones internacionales y una mejor financiación. Ouf dijo al diario que "la solución mágica para salvar la muestra", cuyo presupuesto es 40 veces menor que el del festival de Cannes, sería una buena financiación para atraer a las estrellas y las películas importantes.
El festival cairota contará este año con una nutrida presencia de cintas españolas y latinoamericanas, entre ellas la española "
La luna en botella" y la mexicana "Ópera" en la sección oficial. Entre las películas españolas que se proyectarán están "La luna en botella", dirigida por
Grojo y que compite en la sección oficial, y otras como "
Ladrones", de Jaime Marqués, y "
Cabeza de perro", de
Santiago Amodeo, que se exhibirán en la sección "Festival de Festivales". Por otro lado, habrá filmes de siete países latinoamericanos, aunque sólo "Ópera", de Juan Patricio Riveroll, participará en el concurso oficial.