08/12/2006
Tras estrenar, en 2002, "El embrujo de Shangai", Fernando Trueba no ha parado de trabajar y ahora vuelve a la ficción con la adaptación de la novela de Antonio Skármeta "El baile de la Victoria", una película que mantendrá su tono habitual: "Mi cine es como la vida, una mezcla dulce y amarga".
Estos años ha ejercido de lo que más le gusta, "ser un director viajero", dice Trueba, quien ha viajado a Brasil, Argentina y Estados Unidos para rodar un documental sobre el pianistas de jazz brasileño Tenorio Jr., muerto trágicamente en Buenos Aires hace ya treinta años. "Lo voy haciendo a cachitos.
Ya tengo 150 horas rodadas, pero soy muy exhaustivo y hasta tener toda la documentación y el material no paro", comenta Trueba, quien se sintió atraído tanto por la música como por la figura de este pianista, "desconocido para el gran público". "Fue uno de los grandes y, desde luego, el gran pianista de jazz brasileño. Quise traerlo del olvido, tanto a él como a su música", cuenta el cineasta, quien puntualiza: "No es un documental musical, sino una película sobre la música y sobre la memoria.
Quería entender quien fue Tenorio Jr. y, aunque lleva 30 años muerto, recuperar su huella y revivir su memoria". Para ello Trueba se metió de lleno en el mundo del jazz de Brasil e hizo entrevistas a todo tipo de gente que le conoció. Su implicación fue tal que confiesa: "Ahora, lo siento como un amigo con el que nunca podré tomarme una copa". Trueba recibió el encargo de llevar al cine "El baile de la Victoria", novela con la que el chileno Antonio Skármeta ganó el Planeta en 2003.
El guión lo ha escrito junto a su hijo Jonás, quien ya colaboró con Víctor García León, en los guiones de las dos películas de este joven director: "
Más pena que gloria" y "
Vete de mí". "Trabajar con Jonás ha sido igual que hacerlo con otro colaborador. Hablamos mucho, discutimos, y el que tiene mejores razones convence al otro. Mi hijo es muy serio y responsable. Tiene muy buena cabeza y le funciona bien. Es muy analítico, lo cual es esencial, porque en mí pesa más lo instintivo", señala con orgullo Trueba, quien ha visto retrasado hasta mes de septiembre el rodaje de "El baile de la Victoria", que tendrá lugar en Santiago de Chile.
La novela de Skármeta se sitúa en el Chile actual y narra la historia de tres perdedores, ajenos a la realidad que les rodea. Dos de ellos, un joven y un sesentón, son delincuentes que acaban de salir de la cárcel gracias a una amnistía. La tercera protagonista es Victoria, una colegiala adolescente cuyo padre fue asesinado en la dictadura de Pinochet y que intenta ahogar sus penas con su pasión por el ballet.
Entre los tres surge una fuerte relación que les ayuda a tratar de burlar el destino. "Skármeta me animó a escribir el guión. Es un autor que me gusta porque sus historias son muy diferentes. He visto varias veces ´El cartero y Pablo Neruda´", cuenta Trueba sobre la adaptación de otra novela del escritor chileno, quien tomó parte activa en el guión y a quien "le ha gustado el resultado", dice el cineasta, que no tiene cerrado el reparto, pero confirma que serán "actores latinos conocidos". "De la novela he dejado fuera cosas y he cambiado otras radicalmente, pero siempre manteniéndome fiel a la obra", cuenta Trueba, a quien le gustó la obra porque "es romántica, -dice- está cargada de humor y es muy loca. Mezcla elementos del cine negro y romántico, pero se aleja de cualquier contenido social o político. Es triste y alegre, dulce y amarga, a la vez. Y, en eso, coincide con mi cine".
Afirma sentirse cómodo tanto en la ficción como en el documental, que ya tocó en con "
Calle 54", pero ahora, afirma, "estaba deseando volver a la ficción, porque, en esencia, soy un contador de historias". Aparte del guión de "El baile de la Victoria", Trueba ha escrito, "un thriller romántico, hecho a medida para
Penélope Cruz, con un tono similar a mi película ´El sueño del mono loco´, que se rodará en Grecia y en inglés", cuenta.
Además de "un drama ambientado en la Francia de los años 40", escrito junto a Jean Claude Carriére. Mientras, prosigue su colaboración con Javier Mariscal en un filme de animación que, dice, "va bien, aunque falta dinero" Y todo sin dejar de lado su labor como editor de la música que le gusta, con sorpresas como "
Lágrimas negras". "Es un hobby", dice Trueba, quien lleva años ejerciendo como productor: "Nunca pienso como productor. Siempre me pongo en el lugar del director, intentando ayudar pero sin dar el peñazo".