21/06/2009
El Festival Internacional de Cine de Shanghai, que se clausuró hoy es la única oportunidad al año que tienen los aficionados chinos al séptimo arte para disfrutar de cientos de películas extranjeras en pantalla grande.
Las estrellas invitadas en esta edición, como
Halle Berry,
Clive Owen o
Ewan McGregor, a imagen de los grandes festivales como Cannes, y la ceremonia de clausura, que intenta imitar a los Oscar, contrastan con la humildad de las películas a concurso, muchas de ellas óperas primas. "Hacemos todo lo posible para promover y apoyar a los jóvenes, de China o del resto de mundo, porque la generación joven de cineastas es el futuro de la industria del cine", explicó el supervisor de promoción del festival, Chen Haimin.
El desfile de estrellas es lo más internacional de un festival en el que las intervenciones de actores y directores chinos no se traducen y la mayoría de las películas que se proyectan en la selección oficial fuera de concurso, como "
Wall-E" (2008) o "
The Reader" (2008), ya han sido estrenadas en los cines de todo el mundo. Pero quizá eso sea lo más interesante para el público chino: la posibilidad de ver durante nueve días en pantalla grande cientos de películas extranjeras que de otra manera nunca llegarían a las salas chinas, en las que se proyectan al año tan sólo 20 largometrajes foráneos aprobados por las autoridades.
El público chino, por ejemplo, ha podido asistir en esta edición a varios ciclos dedicados a países como Alemania, Australia o Brasil, así como una muestra de películas de la mítica "Nouvelle Vague" francesa y del maestro
Alfred Hitchcock. También han llegado a las pantallas de Shanghai retrospectivas dedicadas a
Danny Boyle, presidente del jurado en esta edición, y a la actriz francesa
Isabelle Huppert, que ocupó ese mismo puesto en Cannes este año. Una de las películas de la estrella francesa proyectada fue "Saint-Cyr" (2000) que, de forma inusual dentro del festival, fue víctima de la censura, con al menos dos secuencias mutiladas en mitad de la acción.
Tras el breve homenaje que el festival dedicó a Huppert ayer en un cine de la ciudad, la actriz francesa sólo respondió sobre estos cortes: "no estoy al corriente", mientras se marchaba de la sala. Hoy, preguntada por en rueda de prensa, aseguró que "lo he verificado personalmente y sé que ninguna escena ha sido cortada entre mis películas que han sido presentadas aquí".
El público chino también ha podido ver seis de los ocho largometrajes del director británico Danny Boyle, cuya última película, "
Slumdog Millionaire" (2008), fue elegida por las autoridades chinas como una de las 20 extranjeras afortunadas para proyectarse en los cines del gigante asiático este año. A pesar de que se proyectaron la mayoría de las películas de Boyle, el público chino se quedó sin ver "
Trainspotting" (1996), la historia de un grupo de drogadictos escoceses y su mayor éxito de crítica y público hasta el estreno de "Slumdog Millionaire", ganadora de ocho Oscars.
En la ceremonia de clausura de esta edición también estuvo presente Ewan McGregor, protagonista de "Trainspotting", y que señaló que no sabía "cómo se hizo la selección" de las películas del director proyectadas en el festival. Sin embargo, McGregor puntualizó que sí se proyectó "
Tumba Abierta" ("Shallow Grave", 1994), "que fue su primera película (de Boyle) y la mía", importante para el actor porque "en ella fue donde empezó todo para nosotros".
A pesar de las ausencias, los cortes ocasionales y lo poco internacional que aún es el festival, Shanghai continúa siendo el único lugar del gigante asiático en el que, aunque sólo sea por unos días, el público chino puede disfrutar de cientos de películas extranjeras en versión original y en pantalla grande.
Tania Romero y José Álvarez Díaz, Shanghai (China)