04/11/2009
El libro "Francois Truffaut" (Cátedra), escrito por el poeta Luis García Gil, pretende homenajear al cineasta francés y reivindicar la figura de "un director siempre considerado de segundo orden sin darle la importancia que realmente merece", según ha dicho el autor en su presentación en Sevilla.
En el libro, el gaditano Luis García Gil defiende a Truffaut de las duras críticas de su época, a las que tuvo que hacer frente por ser un director que "no se amoldó a ningún dictado e hizo el cine que siempre le apeteció". La relación del cine de Truffaut, muy vinculado a su vida personal y especialmente a su infancia, tiene especial mención en esta obra que reconoce la influencia del cineasta en la "Nouvelle vague" de la que fue "fiel representante de sus logros y contradicciones".
García Gil ha explicado que Truffaut fue un hombre que "navegó entre el clasicismo y la innovación" y reivindica la importancia de la faceta del director como crítico cinematográfico antes de dar el paso a la creación con su ópera prima, "
Los cuatrocientos golpes". Para el autor, Truffaut es "el director más importante de su generación, el más lírico, y apasionado que llevó al extremo la correspondencia entre su vida y el cine".
Un "cineasta obsesivo" que plasmó en su obra su difícil infancia reflejada en el personaje de Antoine Doinel, que le acompañaría a lo largo de sus obras más conocidas y que se homenajea con esta presentación, enmarcada dentro del programa de actividades paralelas al Festival de Cine de Sevilla.
Un trabajo de más nueve años que ha llevado a este escritor a desplazarse hasta París para visitar los lugares donde el cineasta francés vivió su infancia, para plasmar en más de 200 páginas,la esencia de uno de los representantes más destacados de la "Nouvelle Vague".