14/11/2005
El reencuentro de dos hermanas en estados Unidos condicionado por el recuerdo del golpe de Estado en Argentina de 1976 es el tejido con el que compone su primera película la directora Julia Solomonoff..Fue en 1992 cuando la argentina Julia Solomonoff se aventuró en las lides del cine y comenzó a rodar su primer largometraje. Desde entonces, a rodado cuatro cortos y un telefilm, hasta que decidió lanzarse a dirigir su primer largo. Ahora, esta película llega a los cines españoles contando una historia de exilios en el contexto de la dictadura militar argentina que se instauró en aquel país tras el golpe de Estado de 1976. La cinta narra el reencuentro en Texas (USA) de dos hermanas que revivirán sus recuerdos sobre los turbulentos años del golpe militar y las secuelas que dejó en sus trayectorias vitales. Lasa dos protagonistas de la película, las dos hermanas, son la española Ingrid Rubio y la argentina Valeria Bertucceli.Sobre esta cinta, la directora Julia Solomonoff comenta que "la película explora los secretos y mentiras, los silencios de una familia y una sociedad que ha vivido demasiado tiempo en el miedo, la complicidad y el encubrimiento. Natalia y Elena (las dos hermanas) comparten una herida muy profunda, y aunque no lo sepan dependen la una de la otra para cicatrizarla. Natalia (Ingrid Rubio) lleva la suya como una herida de guerra, la muestra al mundo reclamándole que no olvide. En Elena (Valeria Bertuccelli), la herida es silenciosa como un cáncer que se extiende bajo una piel de apariencia lozana".La directora argentina reconoce que la película nace de una pregunta que se hizo a sí misma sobre si ella tuviera que haber vivido los años del golpe de Estado. "La película no juzga, no sentencia, no predica: pregunta. Y le pide al espectador que se pregunte, que se ponga en la piel de otro para revisitar un momento de violencia traumática desde la perspectiva cotidiana de dos adolescentes ni heroicas ni frívolas. El guión surgió casi con ingenuidad, al preguntarme qué hubiera sido de mí si hubiese nacido diez años antes. ¿Estaría hoy desaparecida? De haber sobrevivido, ¿viviría en el exilio? ¿Cómo llevaría la "culpa del superviviente"? La escritura del guión fue un proceso largo, en el que escuché historias conmovedoras, sobremesas que atesoro en las que gente que apenas me conocía me abrió sus recuerdos más personales, en los que un detalle a veces ínfimo daba lugar a la enorme emoción contenida".Julia Solomonoff reconoce que pertenece a una generación que se crió durante los años de la dictadura militar argentina, al igual que la mayoría de personas que han participado en la película. " La mayoría de los que hicimos "Hermanas" -productores, actores, técnicos- pertenecemos a una generación posterior a la que retratamos -comenta la directora- Crecimos en la dictadura. Nuestros años de adolescencia florecieron con las esperanzas de la democracia. Y en la juventud descubrimos decepcionados cómo aquellas diferencias intestinas de generaciones anteriores se siguen dirimiendo sin armas pero con violencia económica, con más cinismo que ideología, a costa de nuestros derechos, debilitando la democracia, anulando la justicia, hipotecando nuestro futuro. Por eso, "Hermanas" no es una película sobre los militares, sino sobre los civiles y sobre las tramas de silencio que nos hacen víctimas y cómplices. Es una revisión personal, humana, sobre hechos políticos cuyos orígenes y consecuencias siguen vigentes. No es una visión desesperanzada: hay una reparación posible si reconocemos el pasado y actuamos sobre el presente. Como en la novela de Levin, desde el final -hoy- se resignifica al origen de la historia. En su forma, "Hermanas" es una película que aspira a una simpleza clásica. Para mí era esencial la aproximación emocional a la historia, la identificación con la vulnerabilidad de los personajes. Ubicada deliberadamente en un paisaje vacuo, estático y artificial, la historia va cobrando peso específico a medida que éstos confrontan y revisan su pasado. Al reunir los fragmentos de la historia y recuperar la memoria, ellos recobran su identidad y su destino".