16/04/2007
El actor británico estrena este viernes la comedia ´Tú la letra, yo la música´.
"La comedia es lo único que puedo hacer. Podría hacer películas serias, pero creo que hay actores que los hacen mejor que yo". Así de honesto se mostró el seductor actor británico
Hugh Grant en la visita que hizo este lunes a nuestro país para presentar su último trabajo, ´Tú la letra, yo la música´, una comedia romántica en la que tiene como partenaire a
Drew Barrymore.
A sus 46 años, el protagonista masculino de la célebre ´Cuatro bodas y un funeral´ se pone en manos de
Marc Lawrence para dar vida a un cantante pop de los años 80 que se ha venido abajo y que ahora se conforma con trabajar en pequeños musicales, ferias y parques de atracciones de Nueva York. Al que fuera estrella de la música se le presenta una nueva oportunidad cuando la cantante más popular del momento en Estados Unidos, Cora Corman -Haley Bennett-, le invita a escribir y cantar una canción con ella.
PREGUNTA: ¿Qué ha aprendido de esta historia?
RESPUESTA: Me lo he pasado muy bien. La película me ha encantado. Al principio me costó bastante porque no me veía en la piel de una estrella del pop, no sé cantar y tampoco sé bailar ni tocar el piano. Marc Lawrence me convenció durante una noche de borrachera en Nueva York, pero le costó tres meses que le dijera que sí.
P: ¿Qué fue lo que más le costó?
R: Lo más complicado fue aprender a bailar. Cantar es más fácil y tocar el piano es una cuestión de entrenamiento diario. Pero bailar es otra cosa. Tengo 46 años y nunca estoy de buen humor, soy un británico de mediana edad y malhumorado. A mi edad, que te obliguen a las siete de la mañana a ponerte a bailar embutido un pantalón ceñido, no es ni fácil ni agradable. Pero lo importante es que lo he conseguido y ahora soy toda una estrella del pop.
P: ¿No le gusta bailar?
R: No. Si tengo que bailar, prefiero hacerlo solo y en calzoncillos en mi casa de Londres.
P: ¿En qué artistas se ha inspirado para el papel?
R: ¿La verdad? En Hugh Grant. Lo que hago en la película es cosecha propia, aunque no escondo que he visto bastantes vídeos de grupos como Duran Duran y Wham, y también de George Michael.
P: Se ha dicho que en el rodaje tuvo problemas con el maquillaje.
R: Tengo 46 años y me tenían que dejar como un chaval de 25. Tenía la cara con esparadrapo para estirar las arrugas. Esto fue lo más horroroso del filme.
P: ¿Cómo fue trabajar con Drew Barrymore?
R: Muy interesante. Es una joven, guapa, simpática y muy optimista. Yo soy todo lo contrario. Soy un tipo de Londres, sombrío como la ciudad. Sólo tengo pensamientos negativos, odio las cosas y también a las personas. Me interesa mucho aportar a las películas americanas en las que trabajo, que suelen ser comedias, esta faceta pesimista y sombría de mi personalidad.
Un único fan
P: Si es tan pesimista ¿por qué hace tantas comedias?
R: Porque es lo único que puedo hacer. Podría hacer películas serias, pero creo que hay actores que lo hacen mejor que yo. Creo que cada uno tiene que trabajar en lo que sabe.
P: ¿No le gustaría cambiar de registro?
R: No pienso en ello. Hago lo que creo que sé hacer y punto. Mi fantasía siempre ha sido dejar la interpretación para hacer cosas más creativas. Además, antes de ´Cuatro bodas y un funeral´ siempre hacía el papel de malo. También soy consciente de que mis días en la comedia romántica se están acabando porque me estoy haciendo mayor. Dentro de poco me tendré que dedicar a otra cosa, a una cosa más creativa. De hecho ya estoy escribiendo un libro, una novela negra que también tiene toques de comedia. Llevo mucho tiempo con este proyecto, acumulando notas y apuntes.
P: Y ¿cuantas páginas lleva?
R: Unas 50 páginas. Puede que lo que tenga es miedo a escribir y por eso sigo trabajando de actor.
P: Entonces ¿piensa cambiar de profesión?
R: Es algo que asusta mucho. Cada vez que hago una película, juro que no volveré a hacer otra. Pero no cumplo con mi palabra. Lo bueno es que ahora sé cantar y tocar el piano. `Soy una estrella del pop`
P: ¿Cómo se lleva con sus fans?
R: ¿Mis fans? Al principio de mi carrera tuve un grupo de chavalas japonesas que estaban fascinadas con todo este rollo del ´gentleman´ inglés. Pero al cumplir los 27 años las perdí. El único fan que he tenido ha sido un tío que estaba en la cárcel y me enviaba sus calzoncillos. Mira, hoy los llevo puestos -se ríe-.
P: ¿Qué cine le interesa más, el norteamericano o el europeo?
R: Soy europeo y vivo en Londres, intento evitar todo lo que puedo Hollywood. Nueva York es otra cosa, porque es un rincón de Europa en Estados Unidos. Disfruto más trabajando en proyectos europeos. Con Marc Lawrence fue diferente porque es un director con una sensibilidad muy nuestra, del Viejo Continente. De Hollywood, lo que me gusta es el dinero y que te miman mucho.
Paco Soto