08/02/2006
El actor estadounidense
George Clooney cree que tal vez hubiera sido mejor no publicar las polémicas caricaturas sobre Mahoma, según dijo en Londres, donde presentó "Syriana", un filme sobre el mundo del petróleo en Oriente Medio.
Clooney admitió ante un grupo de periodistas que el mundo vive momentos "muy complejos" y la "situación es delicada", en referencia a la ola de violencia que las viñetas han desatado en el Islam tras publicarlas un diario danés. El cineasta reconoció que no tiene la respuesta exacta a este problema, pero agregó que "tal vez no se debería sacar la caricatura".
A la vez, defendió la libertad de expresión al insistir en que no se puede legislar y decirle a la gente que no puede hacer una cosa determinada, pues eso "sería una locura". "Uno no sacaría una caricatura antiamericana justo después del (atentado del) 11 de septiembre (de 2001)", afirmó este actor que interpreta a un veterano agente de la CIA en "Syriana", dirigida por
Stephen Gaghan.
Para interpretar el papel, Clooney tuvo que subir unos doce kilos de peso, algo que no fue fácil porque tuvo que hacerlo en un mes, pero admitió que fue aún más difícil quitárselos de encima porque se lesionó durante una escena en la que era torturado. El actor dijo que se sentía recuperado de la lesión en la espina dorsal, pero le dejó problemas de memoria, pues no podía acordarse del guión.
Según dijo Clooney, hablar árabe fue, "de lejos, lo más duro de todo" y terminó aprendiéndolo "por fonética", repitiendo las frases "durante semanas". Por ese papel, Clooney es candidato al Oscar como mejor actor secundario, al igual que a otro como director por "
Buenas noches, y buena suerte".
"Syriana" se estrenará en Europa el próximo marzo y puede ser motivo de polémica, ya que aborda el complejo mundo de las compañías del petróleo y las influencias políticas en Oriente Medio. Tanto Clooney como Gaghan coincidieron en destacar que "Syriana" es "un filme muy complejo".
Nadie es el principal protagonista, sino las maquinaciones del mundo del crudo y los problemas de los obreros que trabajan en esa industria en Oriente Medio. "Estamos viviendo momentos complejos, difíciles y quería que Syriana reflejara esa complejidad", afirmó el director.