14/11/2006
El cineasta argentino Julio Wallovits, codirector del filme "Smoking Room", ha presentado su primer largometraje en solitario, "La silla", una historia protagonizada por Francesc Garrido sobre la búsqueda y la insatisfacción vital, que se estrenará en las salas el próximo día 17.
La película es una adaptación de un cuento que Wallovits escribió hace dos años, y en ella el director presta una especial atención a la degradación física y psicológica que sufren los personajes. Un hombre de unos cuarenta años que no encuentra sentido a su vida y que no se siente dueño de nada de lo que posee encuentra en un anticuario de la ciudad una silla estilo Bauhaus en la que deposita toda su esperanza de que es posible cambiar las cosas. Pero mientras va a buscar el dinero para comprarla, el anticuario encuentra otro comprador, un hombre que a través de la predicación vende vitaminas para evitar caer en estados de debilidad como Jesús, o aspiradores porque "polvo somos y en polvo nos convertiremos".
El mismo determinismo que mueve al protagonista a cambiar el curso de su vida lo empujará a robar la silla, sin saber que los que parecen ser dos policías lo vigilan de cerca, "no porque haya hecho algo, sino porque lo hará", asegura uno de ellos en el filme.
Al actor Francesc Garrido ("
Mar adentro", "
Te doy mis ojos"), que encarna al protagonista, lo acompañan
Francesc Orella,
Gonzalo Cunill,
Luis Zahera y uno de los actores más populares de Argentina,
Ulises Dumont. La música de un piano, los sonidos del polígono industrial donde reside el protagonista, la ausencia de grandes diálogos y la voz en ´off´, poco habitual en el cine, caracterizan el primer filme de Wallovits que, junto al cortometraje "La simetría" (2003), forma parte de una trilogía, de cuya tercera parte no ha adelantado nada. Son formatos distintos pero responden a una misma reflexión, "intentan contar una historia poco común sobre la decepción que genera lo conseguido, la búsqueda de razones para vivir y cómo los espacios afectan al modo de vivir", ha señalado el cineasta argentino. Wallovits ha plasmado la rutina de la vida cotidiana y el agobio que le producen las ciudades a través de imágenes reiterativas de los mismos edificios o la repetición de las mismas palabras por parte del narrador.
La película, de la productora Eddie Saeta, se rodó en agosto de 2005 en Barcelona y en un polígono industrial y de oficinas de Badalona y Sant Adriá del Besós (Barcelona) con un presupuesto de un millón de euros. "La silla" ya se ha presentado en distintos festivales como el de Locarno, el de San Sebastián o el de Sitges y, si bien no ha conseguido ningún premio, ha tenido muy buena acogida entre el público europeo y la crítica internacional, según ha explicado el productor
Luis Miñarro. EL largometraje que codirigió con
Roger Gual, Smoking Room (2002), recibió el Goya al Mejor Director Novel, el Premio Especial del Jurado del Festival de Málaga y una Mención Especial al Mejor Guión en el Festival de Karlovy Vary. Miñarro ha asegurado que "lucharemos para conseguir una buena distribución aunque sabemos que es un filme para un público muy particular, pero hay que hacer cine para todos, incluso para 30.000 o 40.000 personas". Wallovits ha reivindicado el amplio abanico de géneros, formas y temáticas del cine y no lo ha definido "como una habitación cerrada, sino como una habitación donde hay una puerta para ir a buscar algo".