25/05/2006
Aunque en alguna de sus películas prefirió la tecnología alemana de BMW, en su última cinta ("Casino Royale") el agente James Bond volverá a ponerse al volante de un flamante y muy británico Aston Martin.James Bond y los coches son un binomio que ha funcionado a la perfección en toda la saga de las películas que narran las aventuras de este agente secreto sibarita hasta a la hora de conducir. Tras algún que otro filtreo con marcas alemanas (en concreto BMW), 007 regresa a su clásica tendencia a conducir automóviles caros, tradicionales y, por supuesto, fabricados en Gran Bretaña. James Bond vuelve a conducir un Aston Martin en la próxima entrega de la serie, "Casino Royale". Se trata de un modelo nuevo llamado DBS. Según los propios diseñadores de la marca automovilística, este modelo se encuadra entre el road car DB9 y el coche de carreras DBR9. En otras palabras, un vehículo que está a caballo entre un potente deportivo y un clásico de líneas suaves y tradicionales, perfecto para las acciones que James Bond tendrá que llevar a cabo en la nueva cinta. Como lo calificó uno de los directivos de la marca Aston Martin, "este coche es energía explosiva en esmoquin".