04/03/2009
Salomon Shang rueda ´El asesino a sueldo´, una historia "violenta" en clave de humor.
Juan Luis Galiardo y
Assumpta Serna interpretan a las órdenes del director catalán Salomón Shang ´El asesino a sueldo´, una cinta "violenta, pero en clave de humor" que homenajea los ´spaghetti western´ de
Sergio Leone y
Sam Peckinpah. "Creo que detrás de lo trágico siempre está lo cómico, me gusta reírme de la violencia", afirma Shang, que además de dirigir y escribir el guión de la película, encarna al personaje principal. "La vida es como un circo y sólo la risa nos salva", añade.
Barcelona acoge el rodaje de esta historia sobre un asesino a sueldo al que un médico esquizofrénico le diagnostica un cáncer terminal. Lejos de afectarle, le da alas. Una mujer poderosa, rica y desesperada le encarga encontrar a su hija, y él acepta, también por dinero. Empieza entonces un periplo violento por un mundo corrupto en el que está acompañado por una prostituta muy joven, "aunque ya de vuelta de todo".
Juntos recorren lugares extraños en un Ford Mustang de color rojo cereza, buscando a la niña, escapando de un inspector de policía surrealista y engreído, y de unos sicarios que le pisan los talones. "Mis películas evidencian un respeto máximo entendido como herencia cultural, ya no sobre el cine de Leone, también el de Peckinpah. Este filme refleja muy bien la herencia de estos realizadores", afirma el autor de ´Madre Cuba´ y ´La zona de Tarkovsky´. Divertir Albert Serra, Toni Corvillo y Scott Cleveron son también nombres de ´El asesino a sueldo´, que cambia sus habituales espacios urbanos por una "neo-city proveniente del cómic manga y un desierto árido y polvoriento, émulo de las llanuras de Almería, donde tanto Corbucci como Leone situaron sus correrías", resalta.
Juan Luis Galiardo, cuyo personaje es, según sus palabras, una "mezcla entre Burt Reynolds y el
Clint Eastwood que rodó en Almería", reivindica el papel de los actores para divertir: "Queremos entretener, somos cómicos, no somos catedráticos de física nuclear", proclama Galiardo, que apunta que el cine español debería apostar más por este tipo de productos, que él cree que tienen salida en los circuitos independientes internacionales. "Somos un país excesivamente subvencionado, lo que crea un clientelismo improductivo en la realización de películas.
En España casi siempre se hace pre-cine, pero no productos específicos para ser estrenados en salas", remata. Serna, por su parte, destaca cómo esta película permite volver al entretenimiento puro. Además pone en valor el papel del actor, que en su opinión, "muchas veces es secundario por un naturalismo que nos piden, que en realidad está tamizado por una falsedad enorme", concluye.
(COLPISA, Cristian Reino)