10/02/2007
Leonardo DiCaprio dice haber cumplido su sueño de infancia de ser actor y, tras haber dejado de ser el guapo gancho para fans, ha madurado profesionalmente, gracias, en parte, a Scorsese: "Es mi mentor -dice-, me siento bendecido por él. Me ha enseñado la ética del trabajo y a ver el cine como un arte".
Doble candidato a los Globos de Oro de este año por "
Infiltrados", su tercer trabajo con Scorsese; y "
Diamante de sangre", filme que vino a presentar a España, donde se estrena ese fin de semana, y que mezcla entretenimiento con la denuncia del mercado sucio de estas piedras, cambiadas por armas, y sustento de guerras tan incruentas como la que asoló Sierra Leona en los noventa.
Finalmente, la Academia se decantó por su trabajo en "Diamante de sangre", que se estrena este fin de semana, para convertirlo, por tercera vez, en candidato al Oscar. Actualmente DiCaprio es uno de los pesos pesados de su generación y ya no tiene que luchar contra su físico, convertido en un lastre cuyo punto álgido llegó con "
Titanic".
DiCaprio creció en Hollywood entre actores y soñando con ser uno de ellos: "Tuve suerte. Me tocó la lotería y soy consciente de ello. No he tenido que luchar por ningún papel y, hasta Scorsese, vino a mí con dos proyectos", cuenta, haciendo referencia a "
Gangs of New York" y "
El aviador". Su colaboración resultó tan fructífera que rodaron la tercera, "Infiltrados", mientras suena para 2008 su cuarta colaboración, "The Rise of Theodore Roosevelt", aunque DiCaprio no quiere dar pistas. De ahí que no resultara extraño que la crítica le convirtiera en el sucesor de De Niro, como álter ego de Scorsese. "Me crié viendo sus películas. Son una de las parejas más grandes de la historia del cine -afirma el actor-. Por eso, no puedo pronunciarme. Sólo decir que Martin (Scorsese) es mi mentor. El me enseñó el compromiso a la hora de enfrentarme a la cámara, la ética y la pasión del trabajo. Además de mostrarme los grandes maestros del pasado dentro de la historia del cine. Me hizo ver el cine como un arte. Me siento bendecido por trabajar con él".
DiCaprio comenzó a los 16 años en televisión, con 19 logró su primera candidatura al Oscar por "¿A quien ama Gilbert Grape?". Pero, tras años de joven promesa, pasó por una etapa de filmes sin mayor relevancia, donde explotaron su rostro. Algo de lo que ahora, un DiCaprio que vive su mejor momento profesional no reniega: "Nunca he elegido un personaje para intentar manipular mi imagen o mi carrera", afirma tajante. Constante carne de paparazzi, algo que siempre sufrió y se volvió insoportable tras el boom de "Titanic". DiCaprio vive ahora con filosofía ese acoso: "Todo actor -dice- está en el ojo público y no se puede librar. Somos seres humanos y nos adaptamos; pero, de todas formas, no es lo peor que te puede pasar".
Cuenta que nunca fue ajeno a la situación que aqueja África, pero conocía "lo mínimo" del tráfico sucio de diamantes: "Sabía algo de la guerra de Sierra Leona, de los niños soldados y los refugiados que provocó", apunta; al tiempo que apunta: "La gran ironía, es que, en Occidente, esa piedra es símbolo del amor". "Diamante de sangre", que se estrenó en diciembre en Estados Unidos, ya venía precedida por la polémica. De ahí que, alarmadas, las grandes empresas implicadas en el comercio de piedras preciosas, dispusieron una campaña millonaria para contrarrestar el efecto de la película. Así, como ejemplo de cinismo, una firma que controla el 40 por ciento de la producción de diamantes, ofrece sus joyas a las estrellas, para que las luzcan en la alfombra roja de los Oscar, a cambio de 10.000 dólares, que donarán a la ONG de apoyo a África que la estrella elija. "Estas empresas tienen una gran responsabilidad con África, un continente cargado de recursos que le son arrasados. El resultado es mucha sangre, un enorme deterioro económico y la hambruna. Con que sólo destinaran un poco al continente, la situación cambiaría", cuenta DiCaprio, quien opina que Occidente "debe seguir enviando ayudas, pues, por mínimas que sean, son esenciales". Comprometido con el medioambiente, el actor acaba de escribir y producir un documental, "La Hora 11", donde da voz a científicos que alertan del cambio climático. DiCaprio confía en que "Diamante de sangre" consiga ser un éxito porque, afirma, "Hollywood es, ante todo, un negocio, y si funciona, harán más películas en las que, además de entretener, aborden temas comprometidos, algo poco frecuente hoy".
Mercedes Cerviño