12/11/2008
La Filmoteca Canaria, espacio dependiente de la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias, pondrá en marcha a partir de mañana un ciclo de cine que lleva por título 'Japón se anima', que se desarrollará todos los jueves de los meses de noviembre y diciembre a las 20.30 horas en el Cine Víctor, en Santa Cruz de Tenerife, según informó hoy el Cabildo tinerfeño en una nota.
Las películas que se proyectarán, por orden cronológico, serán 'El viaje de Chihiro', de
Hayao Miyazaki (13 de noviembre); 'El castillo ambulante', de Hayao Miyazaki (20 de noviembre); 'Steamboy', de
Katsuhiro Otomo (27 de noviembre); 'Paprika', de Satoshi Kon (4 de diciembre) y 'La tumba de las luciérnagas', de Isao Takahata (11 de diciembre).
Japón es, por cantidad y calidad, quien parece tener la última palabra sobre el futuro de la animación, aunque en las salas españolas aún no se le haga el caso que se merece. Por este motivo, la Filmoteca Canaria ha querido dedicar un ciclo a las películas más significativas del cine de animación japonés, más conocido popularmente como ´anime´, abreviación de la trascripción japonesa 'animeshon' (animación).
Tan mítica como transgresora, la película 'Akira' supuso en 1988 (año en que vio la luz otro clásico de la animación japonesa, 'La tumba de las luciérnagas', de Isao Takahata) no sólo una revolución en el mundo de la animación, sino el reconocimiento de su autor, Katsuhiro Otomo, dibujante de manga y cineasta de quien la Filmoteca Canaria ha elegido una de sus obras más ambiciosas, 'SteamBoy', iniciada en 1995 pero que no llegó a tomar forma definitiva hasta su estreno en 2004.
Pero quizás el cineasta japonés más importante de los últimos años (honor compartido con
Takeshi Kitano) es Hayao Miyazaki, quien utiliza la fantasía como herramienta para transmitir, en ocasiones, alegorías socio-políticas con especial énfasis en la ecología. Sus películas han sido bien recibidas sin excepción por el público y la crítica, entre ellas, 'El viaje de Chihiro', que obtuvo el Oscar a la mejor película de animación en 2003, o 'El castillo ambulante', que consiguió el premio del público a la mejor película en Sitges en 2004.