29/04/2007
El inminente estreno de "Spider-Man 3" no es lo suficientemente rápido para los seguidores que pugnan por ver las aventuras del "hombre araña" para presumir de ser los primeros y aguarles la sorpresa a los demás. La fecha oficial en EEUU para acabar con el misterio que en los tres últimos años existió sobre la trama de la aventura más costosa y más larga de este superhéroe de la Marvel es el 4 de mayo.
Sin embargo, una visita al primer
"espía cibernético" de la página "Ain´t It Cool News" (
aintitcool.com) destripa hasta el final esta tercera entrega que protagonizan, una vez más,
Tobey Maguire y
Kirsten Dunst. Al menos, tras dar el campanazo de ser el primero en ofrecer todos los detalles de la película, el crítico improvisado apodado "El chico de Norman" pone la tercera entrega por las nubes.
"Finalmente, la maldición de las trilogías queda rota y podemos tener una visión completa de un personaje de cómics", asegura enfervorizado. Es uno de los ejemplos más destacados del interés que arrastra una saga que después de recaudar 608 millones de euros con la primera entrega en 2002 y otros 580 millones con la segunda en 2004 son pocos, por no decir ninguno, los que dudan que volverá a hacer saltar la banca. El precio ha sido caro para esta producción de más de 185 millones de euros reflejados en el más largo de los metrajes de "Spider-Man" hasta la fecha: 139 minutos.
Pero, como afirma la crítica también anticipada de la revista "The Hollywood Reporter", "es seguro que complacerá a los escuadrones de seguidores". En su opinión, la cinta tiene "cubiertos todos los grupos demográficos", apelando con una historia "emocional" a las chicas mientras se mantiene "fiel a las raíces del cómic", algo que complace a los conocedores del género.
Una película que, una vez más, bajo la dirección de
Sam Raimi, parte de donde lo dejó la segunda entrega, con un "Spider-Man" idolatrado por la sociedad, una Mary Jane (la novia de
Peter Parker y de "Spider-Man") intentando triunfar en Broadway y un Harry Osborn (
James Franco) lleno de odio. En esta ocasión, la trama reúne a tres malvados en una misma aventura.
Junto a Osborn y su nueva versión del "duende verde" están Flint Marko (
Thomas Haden Church), más conocido como Sandman por su habilidad de convertirse en arena, y "Venom", un parásito venenoso que saca el lado más vengativo de sus víctimas, en este caso del fotógrafo Eddie Brock (
Topher Grace).
Los tres, salvo sorpresas, van en contra del mismo "Spider-Man", el cual se empieza a sentir demasiado cómodo en su nueva fama. Una trama que no convence a todos, y es especialmente criticada entre los más forofos del género la insistencia en esta entrega en mostrar a sus protagonistas a cara descubierta durante varias escenas de acción, sin sus máscaras de superhéroes. Y como añade la crítica de "Variety", también publicada bien por delante del estreno de la cinta, los personajes han entrado en la misma reiteración que sus películas. "Después de la significante mejora de la segunda entrega respecto a la primera, la nueva decae casi lo mismo tanto en calidad como en disfrute", asegura ToddMcCarthy en "Variety".
Críticas que, en cualquier caso, están seguras de que no dejarán huella en la taquilla porque, como insiste también el crítico del "The Times" londinense en su versión de internet, todos los ángulos están cubiertos, en especial en Japón, país escogido para celebrar su estreno mundial. "Está claramente dirigida a las espectadoras japonesas, el grupo demográfico más importante de la segunda taquilla de más peso en el mundo", especifica el diario notando el desproporcionado número de guapos "frente al escaso número de macizas" de "Spider-Man 3".
Para ese público masculino quedan las numerosas escenas de acción que, cara al descubierto o no, "tendrán al espectador con los ojos como platos durante toda la cinta", concluye "Variety".