08/01/2008
La novel cineasta argentina escoge una temática arriesgada y escabrosa en su debut cinematográfico.
"El mundo debería de aceptar que hay diferentes identidades sexuales, que el sexo nos hace hombres o mujeres o las dos cosas. Y que, quizá, no sea necesario elegir porque la intersexualidad puede ser definitiva", declara la escritora y directora argentina
Lucía Puenzo como epílogo de su reconocida ópera prima ´XXY´.
La hija del cineasta
Luis Puenzo -´La historia oficial´- escogió una temática de fuerte tradición literaria, la convivencia en un único ser de los dos sexos -el hermafrodita- para su bautismo cinematográfico, que el próximo viernes lanza en nuestro país con el título ´XXY´. Argentina, Francia y España apoyan esta coproducción que se mueve en un terreno que siempre ha interesado a Puenzo, la adolescencia. "Es un periodo complejo, de muchas convulsiones, una tierra fértil en la que puede pasar cualquier cosa. Y la sexualidad es un elemento fundamental de esta etapa", comentó la realizadora en la visita que hizo a nuestro país el pasado diciembre para hablar de esta arriesgada historia sobre el despertar sexual de una adolescente hermafrodita que en el último Festival de Cannes ganó el Gran Premio de la Semana de la Crítica y el Premio de la Juventud.
Fue leyendo ´Cinismo´, un cuento que había escrito su pareja, Sergio Bizzio, donde encontró a
Alex -Inés Efron-, una adolescente ácida y altiva que vive un drama silencioso al haber nacido con lo que se llama ´ambigüedad genital´. Hasta hace unos años, muchos chicos y chicas eran operados al nacer, se los sometía a una ´normalización´. Con pudor, Puenzo habló con chicos a los que habían "normalizado", con sus padres y médicos antes de escribir la primera versión del guión que, según sus palabras, era "un tratado médico. Hoy ya existe la opción de no operar de inmediato, de elegir y respetar el cuerpo de cada uno. Esta película, que tendría que proyectarse en escuelas, recibió un empujón por el apoyo que tuvo de los grupos activistas hermafroditas. La intersexualidad también tiene derecho a tener ficciones", apuntó la autora de esta producción que Argentina ha elegido para los Oscar y que también es candidata al Goya a la mejor película hispanoamericana.
Los temores interiores de los que no puedes escapar aunque te escondas en el lugar más remoto del mundo, el deseo de la libertad sexual, el respeto por un cuerpo diferente, la paternidad y el miedo a ser distinto están presentes en este largometraje que aparca el sensacionalismo. "Tenía que ser pudorosa porque cualquier sensacionalismo lo habría matado. Mostrar su sexo hubiera sido como una violación simbólica", declaró.
Ricardo Darín,
Valeria Bertucelli, Germán Palacios y Carolina Peleriti son también nombres de la ópera prima de Puenzo, quien el próximo abril iniciará el rodaje de ´El niño pez´, adaptación cinematográfica de su primera novela centrada en una chica rica, la joven que entra a trabajar en su casa y un crimen, adelanta.
Ch. L. Monjas