31/03/2007
La actriz estadounidense Hilary Swank afirmó que desde pequeña ansiaba ser actriz, razón por la cual prefiere ser recordada por la fuerza de sus personajes y no por los premios Oscar que ha ganado. "No escojo las películas pensando en ganar un Oscar, sino en que sean papeles que me reten a mí misma y me motiven a hacer cosas diferentes", destacó la artista en declaraciones a la prensa durante una breve visita a la capital mexicana.
"Yo estoy en el medio del espectáculo y mi labor es entretener, no hago nada pensando en ganarme algo", insistió la actriz, quién asistió anoche a un complejo cinematográfico de Ciudad de México para promocionar su reciente filme "La Cosecha", protagonizada por el jamaiquino
Stephen Hopkins y coprotagonizada por el inglés
David Morrissey.
Swank, originaria de la ciudad de Bellingham, en el estado de Washington (EEUU), confesó que quiso ser actriz desde que tenía nueve años y que le cuesta mucho imaginarse haciendo otra cosa. "Es cómico que la gente me recuerde como alguien que ganó un Oscar a los 25 años y no por los personajes que he interpretado", manifestó.
En "La Cosecha", un filme de suspense, la artista estadounidense interpreta el personaje de Katherine Winter, una ex misionera cristiana que pierde la fe cuando su familia es trágicamente asesinada. Winter se convierte en maestra de teología experta en milagros, y la vida le da una sorpresa inquietante. Swank, de 32 años, reconoció que disfruta haciendo este tipo de cine y explicó que en la vida no todo lo que ocurre tiene una explicación científica, lo que la motivó a participar en esta producción cinematográfica en la que su personaje se asoma a lo sobrenatural.
Esta es la primera visita de promoción de Hilary Swank a México, si bien la actriz ha visitado en otras ocasiones algunos destinos de playa del país, como Los Cabos (noroeste) y Puerto Vallarta (oeste), de los que dice ser una verdadera admiradora. Swank se convirtió en una estrella internacional a partir de la película "
Boys Don´t Cry" (1999), cuyo papel le mereció su primer Oscar como Mejor Actriz a los 25 años. Su segundo Oscar le llegó bajo la dirección de su compatriota,
Clint Eastwood, con quien también compartió créditos escénicos en la cinta "
Million Dollar Baby" (2004).