13/05/2007
El crítico de cine y escritor español Vicente Molina Foix aseguró en México que el cine español ha entrado en crisis y ya no impulsa con el mismo vigor que antes las coproducciones con Latinoamérica, ni sirve de modelo en esta región. "Hay un problema muy grave" por diversas razones, entre las que citó la competencia de la filmografía de Estados Unidos y "un momento de redefinición y crisis profunda" con una iniciativa de nueva Ley de Cine "que no acaba de promulgarse".
"Se discute mucho pero no se promulga. Hay gente enfrentada", lamentó Molina Foix. Según dijo Molina, cuestiones como la fusión en enero de 2003 entre Canal Satélite Digital, cuyo máximo accionista es Sogecable, y Vía Digital, mayoritariamente de Telefónica, le restaron apoyos al cine al terminar con la competencia que había en el sector.
Ello perjudicó también los proyectos de coproducciones en Latinoamérica, añadió. "Ahora me consta por amigos comunes que muchas coproducciones emanadas en Chile, México o Argentina, industrias comparativamente poderosas que tenían un apoyo en España muy fuerte, ahora España misma está en crisis (...) y no cuentan con eso", aseguró.
Para Molina Foix, la industria del cine en su país "tuvo un gran momento con Pilar Miró", cuando fue directora general de Cinematografía (1982-1985)". Entonces, dijo, se organizaron bien las ayudas estatales, la lucha contra la competencia desleal y las cuotas de pantalla, "que son necesarias". Sobre la iniciativa que están impulsando los directores
Guillermo Del Toro,
Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu para potenciar mayores apoyos al cine en México comentó que no hay fórmulas mágicas.
"La respuesta tiene que venir del propio país, de su gente, que se conciencie" de la importancia del cine, aseguró Molina Foix. "Es fundamental que se articule una forma de permitir que las películas se sigan haciendo.
Alguna fracasará, o la mayoría de ellas, pero así se hacen las cosas", añadió. Reconoció que lo ideal sería "que la industria se autoabasteciera", como ocurría hace medio siglo con algunos empresarios volcados con el cine, pero ahora los costes de producción y distribución lo han convertido en una industria muy cara. "La respuesta siempre es la misma: se trata de que los poderes fácticos, el Gobierno, las instituciones y los magnates que pueden invertir en cine, decidan si quieren una industria cinematográfica nacional", añadió.
Señaló que hay actividades como el teatro o la ópera que no existirían sin subvenciones, igual que ocurre con los museos, "espacios subvencionados donde la gente va a ver exposiciones temporales". "Yo no quiero que el cine sea un museo donde la gente vaya para ver exposiciones temporales. El cine tiene que se vivo por su propia urdimbre y construcción", concluyó. El escritor español visita México por primera vez para presentar su obra "El abrecartas" (Anagrama, 2007).