27/08/2008
Acaba de presentar al público su primer papel protagonista en el cine, en ´Una palabra tuya´.
A
Malena Alterio ya no se le resiste la gran pantalla. Descubierta por el cine con ´El palo´, la pequeña de los Alterio acaba de presentar al público su primer protagonista en el cine, ´Una palabra tuya´. Con esta historia "muy de la vida" basada en la novela homónima de
Elvira Lindo que ha dirigida por Angeles González Sinde, esta actriz nacida en Argentina aparca cuatro años de televisión como vecina del famoso inmueble ´Aquí no hay quien viva´ -Antena 3- y de su heredera ´La que se avecina´ -Telecinco-.
Hija y hermana de actores, Malena Alterio sonríe cuando le comentan que está en racha, dice que todo es relativo. "Un día estás aquí y al otro no te llama nadie. Quiero participar en proyectos ricos e historias interesantes. Me siento muy afortunada porque cuentan conmigo, pero nunca se sabe. Quiero tener un largo recorrido en la profesión", apostilla la intérprete de ´Una palabra tuya´, relato en el que hay amor, drama, risas, tragedia, sexo..."Nunca había hecho un papel con tanto peso, con un abanico tan amplio para mostrar lo que le pasa al personaje. Con un secundario es más complicado. Me interesan los papeles con un arco, a los que les pasan cosas, la presencia que tengan en pantalla me da igual", añade.
Al principio tuvo sus dudas. Estaba en todos los planos de esta producción en la que da vida a una barrendera tozuda y descontenta con su vida. "Fui cogiendo seguridad porque todos me venían en el papel. Y como todos los tenían claro, pues adelante. He visto un par de veces el filme, todavía no tengo la suficiente distancia para tener una opinión de mi trabajo. Mi obsesión era que quedara claro por qué mi personaje hace las cosas y la relación que tiene con su compañera -Esperanza Pedroño-. Son personajes muy normales, con sus temores, dudas, amores, odios...", señala.
Tejero y Valls
Sin hacer diferencias por el sexo, Alterio, de 34 años, reconoce que ´Una palabra...´ es "muy de chicas, de sus problemas cuando cumples los treinta. Como actriz, no noto si detrás de la cámara hay un hombre o una mujer, depende de la sensibilidad del director-a", apunta. ´Días de cine´, ´Miguel y William´ y ´La torre de Suso´ son algunos de los títulos cinematográficos de Malena Alterio, que se ha reencontrado con su Fernando Tejero del alma en la comedia de
Roberto Bodegas ´Al final del camino´, y en octubre se volverá a poner a las órdenes de
Max Lemcke, con el que hizo ´Casual Day´, donde tendrá de compañero a
Arturo Valls. "Somos una pareja que compra un piso sobre plano y la engañan", desvela. Agradecida a la pequeña pantalla, Alterio se está haciendo un nombre en una profesión en la que empezó como un juego.
Y tras mucho teatro, la pequeña pantalla. "Estudio lo que me van ofreciendo, y acepto lo que me resulte más interesante, sea el medio que sea. He pasado cuatro años en la tele y me apetece hacer otras cosas. La televisión siempre es muy estresante, va tan rápido que tienes que resolver no todo lo bien y profundo que te gustaría. Si asumes que es así, pues vives tranquilamente", confiesa. Ser miembro de los Alterio es "un plus" en el oficio de esta mujer que no se da por satisfecha fácilmente. "Soy autocrítica y esto no tiene cura. Es mi forma de ser", advierte.
(COLPISA, Ch. L. Monjas)