16/05/2007
Estrena este viernes la ópera prima de Jorge Algora ´El niño de barro´. -En septiembre rodará con José Luis Cuerda ´Los girasoles ciegos´.
Fue durante años la niña mimada del cine español, al que ha vuelto con fuerza con la taquillera y reconocida cinta ´El laberinto del fauno´. Pero Maribel Verdú se toma este momento de luz como asumió los cerca de tres años que estuvo a la sombra, por eso, cuando le hablan de "redescubrimiento", sonríe. "No me siento maltratada por el cine. Igual que sabía que los momentos malos, horribles, en los que estaba hundida, iban a pasar, los que estoy viviendo ahora, los buenos, también. Me lo tomo todo con tranquilidad", apostilla la siempre alegre e hiperactiva actriz madrileña en la presentación del que es su inminente estreno, ´´El niño de barro´.
Tan creíble como madre como lo fue en los muchos papeles de mujer desinhibida que le tocó hacer, Verdú, que sólo tenía 13 años cuando fue a su primer casting y
Vicente Aranda, a cuyas órdenes luego hizo uno de sus mejores trabajos, ´Amantes´, tiene a sus 36 años muchos set todavía que pisar tanto dentro como fuera de España. "Dependo de lo que me ofrecen y, dentro de lo que me llega, elijo. Los papeles que más me gustan son los que tan poco tienen que ver conmigo porque los disfruto mucho. Yo tengo mucho de mujer, soy optimista, por eso me encanta interpretar mujeres atormentadas, que sufren mucho. Me gusta sacar esa parte mía porque en mi vida no todo es felicidad, me pasan cosas, pero como no las demuestro, pues me desquito con el cine", declara.
Y como la
Mercedes de ´El laberinto del fauno´, papel que le valió el ´Goya mexicano´, el Ariel, nada tiene que ver con ella la única fémina de ´El niño del barro´, Estela, una mujer abnegada "que lo pasa mal, sufre, es pobre y, además, sale horrorosa. Va con su mandil, su trenza...Pero no me importa porque cuando no me toca salir bien, todo es más creíble. Pero muy pronto voy a estar divina", avisa Verdú, que el próximo viernes presenta al gran público esta coproducción coral basada en el primer niño asesino en serie de la historia, ´el Petiso Orejudo´, que mató a cuatro chicos e intentó asesinar a otros siete en el Buenos Aires de principios del siglo XX.
Empezó a leer el libreto de esta ópera prima de Jorge Algora cuando filmaba ´El laberinto...". "No conocía a este niño asesino con el que todavía asustan a los chavales en Argentina. Cuando acabé el guión me puse a llorar por lo mucho que me sobrecogió. Es una historia muy dura, me daba miedo enfrentarme a un papel así -es la madre de un chaval que ve los brutales asesinatos a menores-, pero el director me dio seguridad. La película es terrible, pero nosotros nos lo pasamos como enanos porque, de no vivir en España, me iría a Buenos Aires. Menudo trío hacíamos
Chete Lera,
Daniel Freire y yo, bailando tangos, saliendo a cenar, paseando...", recuerda.
Subrayado
No ha sido la última vez que ha cruzado el charco porque acaba de filmar ´La zona´ en México, donde se localizó ´Y tu mamá también´, uno de sus filmes más aclamados que, de haber querido, le hubiese proporcionado un billete a Hollywood, donde este año se paseó de lo más glamourosa por las nominaciones que tenía ´El laberinto...´. "Pero no he hecho nada, ni un sólo contacto. Yo soy producto nacional y, como mucho, voy a México, Argentina, Chile...". Ni un lamento sale de Maribel Verdú por el tiempo que ha estado en dique seco. "Esto es así, igual que un libro puede cambiar la situación de un escritor, una película te puede volver a colocar en el punto de mira. No lo veo injusto, es así. Mi carrera ha ido cambiando por etapas, tuvo sus puntos de inflexión con ´Amantes´, ´La buena estrella´, ´Y tu mamá también´ y ahora con ´El laberinto...´. A veces se dan una serie de elementos que hace que tu trabajo tenga más repercusión", comenta.
´Oviedo Express´, de Gonzalo Suárez, y ´Siete mesas de billar francés´, de
Gracia Querejeta, son los próximos estrenos de la actriz, que a mediados de septiembre se pondrá en manos de José Luis Cuerda para hacer ´Los girasoles ciegos´, obra con la Alberto Méndez se alzó con el Premio de la Crítica y Premio Nacional de Narrativa 2005. "El guión que han hecho Cuerda y
Rafael Azcona es maravilloso. Cuando Cuerda me llamó, le dije que tenía el libro todo subrayado...La película se centrará en el cuarto relato de estas historias de posguerra -la del cura que oculta su lascivia tras el fascismo apostólico que reclama la sangre purificadora del vencido-, pero éste se entremezcla con los otros tres", añade la conocida intérprete, que en este título tendrá como compañero a Raúl Arévalo.