04/10/2007
Veintitrés años después de ´Lío en Río´ (Stanley Donen), Demi Moore y Sir Michael Caine repiten en la gran pantalla con ´Un plan brillante´, que este viernes se estrena en las salas de toda España. Dirigida por Michael Radford, la película está ambientada en los años sesenta y en ella ambos protagonistas unen sus habilidades para llevar a cabo el robo perfecto y sustraer el depósito de piedras preciosas de la empresa para la que trabajan.
PREGUNTA: Repite en pantalla con Demi Moore después de veinte años.
MICHAEL CAINE: Sí. La primera vez que trabajamos juntos fue en 1984 en ´Lío en Río´. ¿A que parece que sólo ha envejecido ella? (risas). Siempre supe que iba a convertirse en una estrella, tiene talento y carisma. Personalmente me gusta trabajar con Demi, nos llevamos bien y jamás hemos tenido problema alguno.
P: Sus personajes, Hobbs y Laura, parecen tener poco en común. MICHAEL CAINE: Les une la desesperación. El personaje de Demi sufre el machismo en la empresa, mientras que Hobbs , un empleado de la limpieza, es ignorado por todo el mundo. En general la gente suele mantener conversaciones privadas delante de los limpiadores, como si fueran fantasmas. Eso sucede con Hobbs, nadie se da cuenta de su presencia, pero el siempre esta escuchando a todos hasta que su frustración le obliga a rebelarse.
P: ¿Qué tal lleva no ser el protagonista de la historia sino uno más del equipo?
MICHAEL CAINE: Ahora disfruto de otra manera con mi trabajo. Sé que nunca voy a volver a ser el héroe, para eso hay que ser joven y tener la piel tersa. Lo fui durante muchos años y ya no me toca conquistar a la chica. La última vez que lo hice en el cine fue en ´El americano impasible´. En aquel momento pensé "esta es mi última seducción en la gran pantalla".
P: Woody Allen ha dicho que él empezó en el cine para conquistar mujeres. MICHAEL CAINE: Ésa es exactamente la misma razón por la que yo me convertí en actor, lo confieso. A los 14 años empecé a dar clases de interpretación en el colegio porque todas las chicas guapas estaban en esa clase. Jugaba en el equipo de baloncesto, pero un día pasé por delante de la clase, vi un montón de chicas guapísimas y me apunté. Me recibieron muy bien porque no tenían ningún chico en la clase. Así empecé mi carrera como actor.
P: ¿Cree que ha abierto el camino a otros actores británicos?
MICHAEL CAINE: Realmente lo pienso así. Soy hijo de una familia humilde, pero no vamos a hablar de clases sociales porque podríamos quedarnos ahí durante horas. Yo he mantenido mi acento, mi educación, he demostrado a todos en Inglaterra que aún siendo de clase trabajadora puedes llegar a lo más alto en esta profesión. Creo que el mayor logro en mi carrera ha sido demostrar que no hay barreras sociales.
P: ¿Hay actores que son sólo estrellas?
MICHAEL CAINE: Sí. Hay una gran diferencia entre un actor principal y una estrella y es que ésta, cuando recibe un guión, tiene el poder de cambiarlo y adaptarlo a su personalidad. Yo soy un actor principal, siempre he tenido que cambiar mi personalidad y adaptarla al guión y eso es mucho más interesante. Hoy por hoy me puedo permitir el lujo de hacer lo que quiero. Me considero un actor retirado.
P: Ha hecho prácticamente todo en el cine, ¿decide en función del guión qué película va interpretar?
MICHAEL CAINE: Insisto, ya no trabajo. No me ha funcionado muy bien mi retiro, pero es así como entiendo mi situación laboral. En estos últimos años he recibido ofertas que no he podido rechazar, que nada tienen que ver con el dinero porque cuando tienes mucho deja de resultar atractivo. Si decido hacer una película lo hago por el equipo de trabajo o por el guión.
Por ejemplo, no podía negarme a interpretar el remake de ´La huella´, un filme que hice en el pasado con
Laurence Olivier y ahora con
Jude Law. El atractivo principal obviamente era cambiar mi personaje: si hace veinte años fui el joven en esta ocasión soy el viejo. En el caso de ´Un plan brillante´ me gustó mucho el guión y la posibilidad de trabajar con un director que tiene una gran reputación.
P: ¿Cómo disfruta su vida de retiro?
MICHAEL CAINE: Soy muy hogareño. Tengo un jardín grande, una familia maravillosa, me gusta cocinar, escribir, ahora mismo estoy escribiendo una novela de suspense. Soy DJ, grabo mi propia música y la escucho en mis viajes. Tengo 73 años y los amigos que necesito. Los únicos amigos nuevos que me permito son aquellos que tienen avión privado (risas).
P: Ha mencionado que está escribiendo una novela de suspense.
MICHAEL CAINE: Sí. Ya escribí mi autobiografía y aunque disfruté mucho al final me dejó mal sabor de boca porque en una biografía los abogados te dicen qué puedes y qué no puedes decir sobre esta u otra persona para no acabar en los tribunales. Es mucho más divertido escribir ficción porque la que se escribe en Hollywood tiene nombre y apellidos, yo siempre sé de quién o de qué están hablando.
Almodóvar
P: ¿Sigue alguna técnica a la hora de interpretar?
MICHAEL CAINE: Lo primero que quiero siempre es encontrar la imagen y el lenguaje corporal del personaje. Conseguir entrar en la piel del personaje es para mí como la heroína. Yo no necesito drogas, la interpretación es mi droga. El actor desaparece al encontrar el lenguaje del personaje, la interpretación debe ser siempre algo natural, no algo preparado. Ocurre, especialmente en Inglaterra, donde los críticos de cine están entrenados en el teatro y buscan interpretaciones exageradas en los actores, pero muchas veces eso no es bueno en el cine porque las mejores interpretaciones son aquellas que no pueden apreciarse. Creo que es necesario un esfuerzo extraordinario para minimizar el resultado de la actuación.
P: ¿Qué conoce del cine español?
MICHAEL CAINE: Me gustó mucho ´Volver´. Creo que
Pedro Almodóvar es un gran director, con una visión única y original, que ya es mucho decir en estos tiempos. Le conozco personalmente y me parece muy divertido, está bastante loco.
P: Últimamente se ha dedicado a interpretar a mentores, ¿se ve a si mismo como un mentor para el cine?
MICHAEL CAINE: No, no me suelo mezclar con actores, no porque no me gusten sino porque no hay muchos en Surrey, donde yo vivo. No me veo como nada, tengo una imagen, pero cuando le digo a mi mujer que soy un icono del cine me grita "anda cállate y saca la basura". Mi vida es bastante ordinaria.
Angélica Martínez