10/05/2007
Michelle Pfeiffer vuelve al cine. Cinco años después de filmar ´La flor del mal´, la bella actriz californiana está en las carteleras con la comedia romántica ´El novio de mi madre´, donde se enamora de un chico mucho más joven que ella.
Esta vez el afortunado es Paul Rudd, que se suma a la lista de hombres que, en la gran pantalla, se han rendido a los encantos de esta estrella rubia que acaba de celebrar su 48 cumpleaños. Apenas maquillada, Pfeiffer mantiene intacta la belleza que hipnotizó a Jack Nicholson, Al Pacino, Robert Redford, Sean Connery y George Clooney. De maneras suaves y voz tenue, la actriz confiesa que antes que el trabajo está su familia - está casada con el exitoso productor de televisión David E. Kelley, con el que tiene dos hijos-, aunque este año estrenará el musical ´HairSpray´, remake del filme de John Waters, y el título fantástico ´Stardust´, donde se convierte en una malvada bruja.
PREGUNTA: ¿Vivimos en una sociedad marcada por la belleza?
MICHELLE PFEIFFER: En ocasiones, la belleza te ciega, pero, como todo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
PREGUNTA: ¿Qué le llamó la atención de ´El novio de mi madre´?
MICHELLE PFEIFFER: Me fascinó el guión. Llamé a mi agente para que ayudara a los productores a encontrar el dinero para hacer esta historia. Tiene mucho sentido del humor, es aguda, interesante... Una comedia difícil de encontrar para cualquier actriz. No soy de las que disfruta con la típica comedia romántica, no me gustan las comedias directas. Las mejores son las que nacen de situaciones de la vida real porque los momentos más divertidos son también los más dramáticos.
PREGUNTA: ¿Qué tal compañero es Paul Rudd?
MICHELLE PFEIFFER: Fantástico. Fue muy profesional.
PREGUNTA: Lleva varios años fuera del universo Hollywood. Pero en el 2007 lanza tres películas.
MICHELLE PFEIFFER: Confieso que estoy estupendamente sin trabajar. Me gusta estar con mi familia, disfrutar de mis hijos, mi granja, los animales. Vivimos lejos de Hollywood. En Los Ángeles estoy cómoda, pero mis hijos están mejor lejos de esta ciudad. He vuelto porque no pude resistirme a los guiones que había recibido. Además, tenía ganas de volver a filmar porque mis hijos ya son mayores. Ahora, mi vida está completa.
PREGUNTA: ¿Le costó enamorarse de un hombre más joven que usted?
MICHELLE PFEIFFER: Soy actriz. No tengo que vivir lo que mi personaje para entender sus emociones. He hecho personajes que no tienen nada que ver conmigo y por ese motivo me intrigan, me seducen y me atrapan. ´El novio...´ fue como una liberación. La vida de esta mujer no tiene nada que ver con la mía, pero al mismo tiempo es una madre que se enfrenta en su día a día a los mismos problemas que yo. También me sorprendió su comportamiento, sus miedos, su vulnerabilidad...
PREGUNTA: En este paréntesis no ha tenido los focos sobre usted.
MICHELLE PFEIFFER: A la fama te vas acostumbrando poco a poco. Cuanto más llena es tu vida, más te acostumbras a ella porque no estás pendiente de gustar, no piensas en ello. Lo que me mantiene con los pies en la tierra es mi familia.
PREGUNTA: Por su familia decidió tomarse un descanso.
MICHELLE PFEIFFER: Hay momentos en los que tienes que apostar. Me llegan muchos guiones y yo elijo, pero no siempre sale bien. No soy una mujer muy paciente, estoy aprendiendo a serlo. Ahora solo quiero trabajar en algo que realmente me fascine. Me tiene que llamar mucho la atención porque siento que es la única manera para que disfrute del proceso artístico. No quiero invertir mi tiempo en algo que me produzca frustración. Si voy a alejarme de mi familia, que sea por algo que merezca la pena. Misión cumplida
PREGUNTA: Usted debutó en 1979 y desde entonces ha peleado contra el estereotipo de la típica rubia de Hollywood. Ahora que está cerca de los cincuenta ¿cómo disfruta de su trabajo?
MICHELLE PFEIFFER: De joven estás desesperado, necesitas que te aprueben y necesitas trabajar. Al principio, cuando no tenía película, no sabía qué hacer, existía sólo a través de mi trabajo. Convivía con dos personas diferentes, ya no soy así. Hoy tengo una libertad artística, disfruto con lo que hago porque me tomo mi oficio de manera menos desesperada y puedo jugar más con mi interpretación. Eso sí, cuando estoy rodando no leo otros guiones, no voy a comer con nadie ni salgo porque me gusta estar concentrada en mi personaje.
PREGUNTA: ¿Le gustaría que sus hijos siguieran sus pasos?
MICHELLE PFEIFFER: Son adolescentes. Me pregunto por qué me resisto a que mis hijos sean actores si esta profesión ha sido tan buena conmigo. Mi vida es mucho mejor por el trabajo que hago. Pero es que yo he tenido mucha suerte.
PREGUNTA: En breve estrenará ´Stardust´ y ´Hairspray´.
MICHELLE PFEIFFER: Estoy deseando verlas en pantallas. La verdad es que el último año ha sido bastante duro. En ´Stardust´ soy una bruja, me tuve que someter a eternas y terribles horas de maquillaje.
PREGUNTA: Cada vez se crítica más la violencia en el cine. Como madre, actriz y esposa de un productor ¿qué opina del tema?
MICHELLE PFEIFFER: Hollywood debería tener más cuidado a la hora de presentar ciertos asuntos. Pero son los padres los que deben educar a sus hijos y no permitirles ver películas que no son adecuadas para ellos.
PREGUNTA: Da la sensación de haberlo conseguido todo.
MICHELLE PFEIFFER: Al menos he cumplido mis metas. He tenido éxito en mi carrera, tengo una gran familia y buenos amigos. Es mucho más de lo que había soñado.