25/08/2006
La próxima ampliación de uno de los estudios de cine más grandes de Nueva York es el último signo del sólido crecimiento de la industria cinematográfica en esta ciudad, que según algunos no renuncia a convertirse en el nuevo Hollywood.
La expansión de Silvercup Studios, situados en Long Island City, en el condado de Queens, contempla la construcción de ocho nuevos estudios de filmación, 1.150 departamentos con vistas a Manhattan, restaurantes, tiendas y un aparcamiento para 1.400 vehículos. Con un área total de 251.000 metros cuadrados, este nuevo centro de producción de cine y televisión pasa a convertirse en el más grande de la costa este de Estados Unidos, un "Hollywood vertical", como ya le apodan algunos en la industria. La ampliación, aprobada la pasada semana por el Concejo de la ciudad, comenzará en 2007 y se espera que genere 3.900 puestos de trabajo fijos, 2.200 empleos en el sector de la construcción y 2.500 empleos indirectos.
Este tipo de contribución a la economía de la ciudad y la amenaza que suponían centros de filmación más baratos en países como Canadá han impulsando una política de incentivos fiscales para la industria que se ha traducido en su sólido fortalecimiento. La producción de cine y televisión en Nueva York brinda empleo a unas 100.000 personas y genera unos cinco mil millones de dólares anuales en ingresos para la ciudad, de acuerdo con la Oficina de la Alcaldía para el Cine, el Teatro y la Televisión.
Un tercio del cine independiente de EEUU se produce en Nueva York, y algo más del 30 por ciento de los actores del país vive en la Gran Manzana. Pero los altos costes de producción y la carencia de estudios de filmación de gran capacidad hicieron que muchos productores escogieran Nueva York sólo para filmar breves escenas de exteriores y reservaran lo más intenso y costoso del rodaje en interiores para ciudades como Toronto y Vancouver (Canadá).
Llegó incluso un momento en que programas de televisión como "Seinfeld" y "NYPD Blue", que están ambientados en Nueva York, se grababan en Los Angeles. Para evitar el éxodo, las autoridades de la ciudad y del estado de Nueva York diseñaron un programa de incentivo fiscal llamado "Made in NY", que estipula que las producciones de cine y TV que tengan al menos un 75 por ciento de su filmación en la ciudad califican para un reembolso de impuestos del 15 por ciento.
Desde que se aplicó el programa en enero de 2005, Nueva York ha atraído unos 600 millones de dólares en nuevas producciones, así como 6.000 nuevos puestos de trabajo, mientras que el número de películas hechas en esta ciudad aumentó de 180 en 2003 a 250 en 2005. En este prometedor panorama son protagonistas Silvercup -donde se han filmado la serie de televisión "Los Soprano", del canal HBO, y la película "El cantante", con Jennifer López y Marc Anthony-, además de Steiner Studios y Kaufman Astoria Studios.
Con 61.000 metros cuadrados esparcidos en el área del Brooklyn Navy Yard, en el condado de Brooklyn, Steiner es actualmente el estudio de cine más grande fuera de Los Angeles, y por él han pasado estrellas de Hollywood como
Nicole Kidman y
Denzel Washington. A este centro de producción audiovisual, inaugurado a finales del 2004 con un coste de construcción de 118 millones de dólares, se suma el Kaufman, ubicado en el barrio de Astoria (Queens) desde su fundación durante la era del cine mudo.
El Kaufman, que vio nacer el cine de los
Hermanos Marx y donde en la actualidad se producen programas como "Barrio Sésamo" y películas con actores como
Harrison Ford, Meryl Streep,
Al Pacino,
Mel Gibson y
Demi Moore, también planea ampliar su actual área de trabajo de 46.500 metros cuadrados, en un proyecto previsto para 2007.
Alejandra Villasmil. (Nueva York)