03/11/2009
El histriónico Jim Carrey interpreta a ocho personajes en la versión digital del clásico de Charles Dickens ´Cuento de Navidad´.
Las Navidades se han adelantado para Jim Carrey. El histriónico actor canadiense es la estrella del que se promociona como el último reto de la animación digital, ´Cuento de Navidad´, nueva versión del clásico de Charles Dickens que
Robert Zemeckis, el artífice de la trilogía ´Regreso al futuro´ y el ´padre´ de ´Forrest Gump´, ha rodado con la técnica ´motion capture´ -captura digital de los movimientos de actores de carne y hueso-.
Carrey nunca decepciona a sus fieles. Haciendo gala de ese humor que le hace amado y odiado a partes iguales, esta estrella de la comedia puso todas las caras, poses, muecas, sonidos y acentos de los que es capaz en el encuentro que mantuvo con los medios en Londres, donde el próximo miércoles se celebra la ´premiere´ mundial de esta nueva versión del conocido relato de Dickens, que en España se lanzará el próximo 13 de noviembre con 422 copias, 140 de ellas en 3D.
Los muy incondicionales del protagonista de ´Ace Ventura´ y ´La máscara´ están de enhorabuena porque este ´Cuento´ es un empacho de Jim Carrey, que hace ocho personajes, incluidos el del huraño, amargado, avaro e infeliz anciano Ebenezer Scrooge, y el de los tres fantasmas de las Navidades que le visitan, a los que ha puesto su voz y aspecto. "Las nuevas tecnologías no son una amenaza para los actores. Con este filme me he dado cuenta de las posibilidades que tiene. He aprendido mucho y me he dado cuenta de que podemos ir muy lejos. Quiero hacer más filmes en 3D", aseguró.
Carrey y el resto de los intérpretes -
Gary Oldman,
Bob Hoskins,
Colin Firth y Robin Wright Penn- ha hecho su trabajo en un plató tradicional donde sus gestos, movimientos y voz fueron captados por una serie de sensores infrarrojos que tenía en un traje de licra, información que pasaba directamente al ordenador. "Todo el equipo sentía que estaba en muy buenas manos", dijo el cómico mirando a Zemeckis, director, productor y guionista de esta superproducción que invade las calles de la capital británica. Y Carrey tiene razón porque este maestro de las tres dimensiones fue el pionero en utilizar esta técnica en ´Polar Express´ y posteriormente en ´Beowulf´.
La imaginación, única barrera Con algún que otro kilo de más y una poblada barba, el hombre que se vistió de verde en ´The Grinch´ no sólo calificó de "fiesta" el rodar con un traje dominado por sensores, sino que para él fue "un alivio. No me tuve que preocupar por la cara que tenía y tampoco por mi edad. Puse toda mi energía en este reto para que fuera real y creíble", indicó. Si se sintió responsable porque este ´Cuento de Navidad´ que Dickens escribió hace 166 años y que ha sido llevado al cine, teatro y televisión en varias ocasiones fuera "el mejor posible". "Es la lectura más cercana a Dickens y estoy especialmente emocionado en que se presente en Inglaterra porque, aunque es un cuento universal, es una historia suya", declaró.
A diferencia de su personaje, Carrey sí cree en la Navidad y en las segundas oportunidades. "Cuando a Scrooge, que se parece mucho a mi padre físicamente, ya sé que aspecto tendré de mayor, se le aparecen los espíritus de las Navidades presente, pasada y futura, su vida cambia, se redime. Esta historia fantástica, emocional y con final feliz te pone en el lugar perfecto, nos da lo que todos hemos necesitado en algún momento de nuestra existencia", expresó.
Por eso, Carrey dijo que ´Cuento...´ es una película para todos los públicos, también para los niños, a pesar de que algunos de los espectros pueden dar miedo. "Ellos no verán este espectáculo de manera intelectual, sino emocional", puntualizó. Dispuesto a repetir con Zemeckis "porque es un explorador de las nuevas técnicas. Siempre está a tu lado y filma como si estuvieras haciendo una obra de teatro, no una película", Carrey no desveló sus nuevos proyectos, pero sí indicó que le gustaría mucho hacer un musical.
La que es la primera película que Zemeckis hace de la mano de la factoría Disney, es todo un derroche de efectos especiales, elementos en los que este cineasta californiano es un maestro."Leí el relato de joven y he visto las distintas adaptaciones que se han hecho y, de verdad, creo que esta vez sí hemos capturado el mundo que Dickens imaginó y los personajes que describió. Es un texto sobre fantasmas y viajes con tensión y suspense al que he intentado ser lo más fiel posible", defendió. A Zemeckis le gusta romper barreras tecnológicas y pone a los actores en un entorno imaginario y con trajes copados por sensores. Al también autor de ´¿Quién engañó a Roger Rabbit?´ y ´Contact´ es de los que piensan que el único límite para contar grandes historias "que toquen el corazón de la gente" es "tu imaginación".
(COLPISA, Ch. L. Monjas, enviada especial)