10/07/2008
Candela Figueira y Maitena Muruzabal son, además de directoras y guionistas, productoras, distribuidoras y agentes de promoción de su ópera prima.
La argentina Candela Figueira y la española Maitena Muruzabal conocen de primera mano lo mucho que cuesta hacer cine en España. Guionistas y directoras que se conocieron estudiando cine en la universidad californiana de UCLA, Figueira y Muruzabal también han tenido que ser productoras, distribuidoras y agentes de marketing y promoción de su ópera prima, ´Nevando voy´.
No ha sido fácil cocinar esta comedia sobre el día a día de cuatro trabajadores de una fábrica de cadenas para la nieve y tampoco su estreno en salas, a pesar de los reconocimientos que ha recibido en los numerosos festivales nacionales e internaciones que se ha proyectado -en el último, ´Miradas Madrid´, fue elegida mejor película del certamen-.
La ilusión, las ganas de trabajar y la voluntad de estas dos mujeres han hecho posible que su primer largometraje llegue este viernes al gran público.
Gabriel Latorre, Laura de Pedro, Asun Aguinaco y Xabi Yárnoz protagonizan esta historia en la que han estado implicadas más de dos años, uno escribiendo el guión y el resto desarrollando este proyecto para el que pidieron sin éxito subvenciones y crearon la productora Crocopia Films. Tenían claro que había que hacer ´Nevando voy´ por lo que acudieron a sus familias y consiguieron 15.000 euros, cantidad que destinaron para las comidas de rodaje, la construcción de un travelling, alquilar varias luces y un micrófono y pagar "algo" a los actores.
El respaldo de un equipo de debutantes artísticos y técnico -a estos últimos los encontraron vía páginas de Internet- y dar con los responsables de una fábrica que les dejaron rodar gratis durante tres semanas -la cuarta se repartió entre casas de amigos y de los propios actores- hicieron que la aventura fuera posible.
Pero Figueiras (Buenos Aires, 1978) y Muruzabal (Pamplona, 1979) no contaban con los 250 euros que costó reparar la cámara del director de fotografía, una cifra "muy importante" en una producción tan limitada de presupuesto. Las desconocidas y noveles cineastas terminaron la película en formato digital y vieron en el Premio del Público que lograron el año pasado en la Seminci el empujón que necesitaba la película para llamar la atención de los distribuidores. No hubo suerte, pero Figueira y Muruzabal, que ya están trabajando en el guión de su segundo filme, encontraron en el Gobierno de Navarra la ayuda necesaria para hinchar la película a cine.
(COLPISA, Ch. L. M.)