Mientras la Academia cuenta los votos que el próximo domingo darán la victoria a actores, actrices y directores, los Oscar tienen ya un claro ganador, dispuesto a pagar 1,7 millones de dólares por treinta segundos de publicidad: Coca-Cola.
La compañía de bebidas gaseosas, con tal de introducir su nuevo producto, Coca-Cola Blak, como si fuera una estrella, no ha reparado en gastos. En total, la empresa ha contratado tres minutos y 45 segundos de publicidad durante el acontecimiento que supone la segunda retransmisión en cuanto a audiencia en Estados Unidos para promocionar su nueva bebida, un híbrido del refresco tradicional con café.
El fabricante de sodas supera así en desembolso al resto de los anunciantes en esta velada cinematográfica, incluida su rival Pepsi, para que su Coca-Cola Blak se pasee en el anuncio por la misma alfombra roja que
George Clooney o
Nicole Kidman. La multinacional con sede en Atlanta (EEUU) es uno de los quince principales anunciantes que convierten la esperada ceremonia de los Oscar en oro para las arcas de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas estadounidense.
En esta bacanal publicitaria, es la Academia la que marca las reglas, entre ellas la de prohibir anuncios en los que participe alguna de las estrellas candidatas o que colaboran como presentadoras.
Chanel se tendrá que conformar así con que la gente reconozca en Kidman a la voz de su perfume Número 5 mientras se pasea por la alfombra roja, quizá vestida por esta casa de modas.
Tampoco está permitida la emisión de anuncios de cine, algo irónico en una velada enteramente dedicada al séptimo arte, pero que evita así posibles conflictos de intereses. Como cualquier norma, siempre hay excepciones. Durante la septuagésimo octava edición de los Oscar, la lista de anunciantes incluye la nueva campaña promocional de la tarjeta de crédito American Express, que protagoniza y dirige Manoj Night Shyamalan, autor de "
El sexto sentido" (1999).
Y para publicidad de cine, está la que harán los actores invitados desde el escenario y sin pagar un centavo. Muy al contrario, todos recibirán unas pingües cestas de agradecimiento que incluyen desde joyas hasta viajes exóticos. Un paseo por la lista de presentadores ofrece un rápido panorama por la cartelera que viene:
Tom Hanks ("
El código Da Vinci"),
Salma Hayek ("Ask the Dust" y "Bandidas"), Jennifer López ("Bordertown"),
Clint Eastwood ("Flags of Our Fathers") y
Jamie Foxx ("Dreamgirls"), por citar algunos de los más destacados. Este tipo de promoción palidece en comparación con la que han hecho los estudios para llegar a estar en el escenario del teatro Kodak de Los Angeles como candidatos el próximo domingo.
El mejor ejemplo en esta edición lo da "Crash (Colisión)". Los estudios productores Lions Gate divulgaron este mes a sus inversores que habían invertido cuatro millones de dólares en la campaña para el Oscar de una cinta cuya realización costó 6,5 millones. Entre los gastos estuvo la distribución de 130.000 copias en DVD de la película como promoción entre los miembros del Sindicato de Actores.
El resultado fue la victoria de "Crash (Colisión)" en estos galardones, que la impulsó a las seis candidaturas que ahora defiende en los Oscar, incluida la de mejor película. La Academia también confesó que este año ha invertido una cifra récord (que prefirió no precisar) en su campaña publicitaria. El temor es que, con cinco candidatas a la mejor película cuya recaudación no supera los doscientos millones de dólares entre todas, el público esté poco interesado en seguir la ceremonia.
Pero como recuerda un comentarista de The Hollywood Reporter, Ray Richmond, aunque Clooney sea uno de los pocos candidatos con pedigrí de revista del corazón y los académicos se olvidaran de películas sonadas, como "
King Kong", "siempre tendrás un sólido grupo de 35 millones de espectadores fieles a la ceremonia de los Oscar". "Se trata de ver los Oscar. Están ahí por el espectáculo", añade, seguro de que les dará igual los anuncios que haya que tragarse o los candidatos que haya que soportar.