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El director donostiarra Pablo Malo rueda en el tenebroso escenario del antiguo internado de Lekaroz (Navarra) su segunda película, "La sombra de nadie", una historia de "suspense rural" con la que pretende dar un giro respecto al "drama intenso" de su primer filme, " Frío sol de invierno". El realizador, galardonado con el premio Goya a la mejor dirección novel por "Frío sol de invierno", ha encontrado en los inquietantes pasillos del antiguo internado el decorado adecuado para ambientar su segundo largometraje, que produce, como el anterior, Luis Goya, de "Zine 1". El director explicó en una conferencia de prensa junto con el productor y los principales actores de la obra, que su intención consiste en rodar "una historia realista con un fondo sobrenatural", por lo que, aunque admite catalogar su nueva película como "de suspense", categoría a la que añade el adjetivo de "rural", pretende dotar a los personajes de "mucho contenido" y distanciarlos de los "arquetipos" habituales en las obras de género. La niña Andrea Villanueva, que será "un descubrimiento", según Malo, debuta en esta producción junto con actores de contrastada solvencia como María Jesús Valdés (" Juana la Loca", " La mirada del otro"), José Luis García Pérez (" Cachorro", " Los aires difíciles"), Vicente Romero (el inolvidable "Maquea" de " Padre Coraje"), Manuel Morón (" El bola"), Andrés Gertrudix y la actriz francesa Philippine Leroy-Beaulieu, entre otros. La película, cuyo presupuesto asciende a 2,5 millones de euros, se ambienta en el año 1967 en algún lugar de los Pirineos, donde una niña de nueve años aparece ahogada en un humedal próximo a un internado, el detonante de una trama de suspense, género que Malo abordó en los cortometrajes "El ángel de mármol" y " Jardines deshabitados". El rodaje en el antiguo internado, ubicado en pleno valle navarro del Baztán, comenzó el pasado 27 de marzo y se extenderá en esta localización durante cinco semanas y media, tras las que el equipo se trasladará a lugares como Pamplona, San Sebastián o la localidad francesa de Castets. Pese al "pequeño trasfondo sobrenatural", la película será "realista", según indicó Malo, autor también del guión y a quien, confesó, le dan "más miedo los vivos que los muertos". "Para mí ´Furtivos´ o ´Los santos inocentes´ son películas de terror", afirmó el director, quien auguró que su filme presentará "una estética muy curiosa". El internado de Lekaroz de los Padres Capuchinos, abandonado a finales de los años 70, ofrece al equipo la ambientación "perfecta", según Goya, por lo que algunos pasajes del guión han sido modificados con la intención de aprovechar los sombríos escenarios que ofrece el edificio. Goya y Malo visitaron el lugar para "Frío sol de invierno", aunque únicamente vieron el exterior del edificio, pero finalmente su interior, sus laberínticos pasillos y sus claroscuros han convencido a los responsables de la película de la idoneidad de rodar en este lugar, distante a tan sólo una hora de San Sebastián. Malo reconoció que su "gran miedo" era haber elegido bien, en un casting de más de 300 niñas, a la protagonista, pero afirmó que "respira mucho más aliviado" tras haber rodado un día con ella, porque mostró una actitud "profesional" y exhibió un "brillo" especial en su mirada. El director donostiarra, quien afirmó que no le pesa la responsabilidad del Goya en el momento de abordar el proyecto de "La sombra de nadie", manifestó que se siente "muy a gusto" con la productora "Zine 1", radicada en la localidad guipuzcoana de Oiartzun, y consideró que no es necesario trasladarse a Madrid para hacer cine, sino que apostó por trabajar "en la pequeña industria de aquí".
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