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Pilar López de Ayala
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Pilar López de Ayala lleva su profesión con calma; "no es una carrera, sino un camino que hay que disfrutar", dice esta actriz que se convirtió en un fenómeno mediático a los 22 años con " Juana la loca" y que odia exhibirse: "Prefiero mirar a que me miren, sufro siendo el centro de atención", confiesa.
Ahora, a sus 27 años, protagoniza " Bienvenido a casa", comedia coral de David Trueba que se estrena el viernes, tras haber ganado el premio a Mejor Dirección en el Festival de Cine Español de Málaga. Acostumbrada a los papeles de época, y a los dramas, Pilar confiesa que uno de los atractivos del filme de Trueba era que su personaje le permitía "trabajar la cotidianeidad. Se cree que los papeles desgarrados, con profundos problemas y al límite son los más difíciles, pero lo es mucho más crear un momento cotidiano", apunta López de Ayala, quien se siente igualmente cómoda en el drama y en la comedia. "No me siento encasillada. Pero me gusta más encontrar una comedia ácida de calidad como ésta, que no abundan, y que traten temas importantes como la maternidad, la convivencia, el compromiso, la amistad, el amor o la infidelidad, desde el humor", comenta la actriz, quien confiesa que desde que en el 2000 rodó "Juana la loca", -por la que logró los dos premios más importantes del cine español: El Goya a mejor actriz protagonista y la Concha de Oro del festival de San Sebastián- no han dejado de llegarle ofertas de todos lados. "Me paso la mayor parte del tiempo leyendo guiones o en cursos para seguir preparándome, pero sólo me involucro con personajes que te ayudan a conocerte y a entender la vida", comenta Pilar, quien cree que las actrices tienen más duro acceder a uno de estos papeles: "La mayoría de guionistas son hombres y escriben desde su punto de vista -explica-. Sólo algunos entienden perfectamente la psicología femenina, como Almodóvar, Díaz Yanes, Fernando Trueba o Fernando León, pero son casos raros". Desde que, a los 16 años, triunfó en la televisión con la serie "Al salir de clase", Pilar López de Ayala ha vivido expuesta a los focos: "Han crecido conmigo -dice-. Al principio fue muy duro, pero luego te acostumbras y ahora ya no lo paso mal. Además, la popularidad televisiva es muy bestia, y en aquel tiempo, salía a la calle ocultándome, es algo que te condiciona. Pero en cine, la gente es más relajada, recibes cariño y respeto". De hecho, ha declarado siempre que odia el concepto de estrella: "No me gusta exhibirme -confiesa-. Prefiero mirar a que me miren, lo cual, por otro lado, es una contradicción con el hecho de ser actriz, pues estás ahí para ser mirada". Pilar no estaba del todo preparada para el boom de elogios y premios que la envolvió, tras triunfar con "Juana la loca", su primer protagonista en cine: "No entendía nada, no era del todo consciente, no sabía lo que suponía. Pero resultó agradable porque era algo que yo había buscado, el poder acceder a un personaje de esa envergadura y demostrar que puedes cargar eso sobre tus hombros". "Juana la loca" le abrió todas las puertas: "Desde entonces puedo elegir y no han dejado de llegar ofertas desde ese momento", explica esta mujer que, tras la revolución que provocó en el cine español, decidió alejarse un tiempo del expositor y no volvió a rodar en dos años. "Siempre me preguntan por qué lo hice, y buscan un motivo que llame la atención, pero lo cierto es que quise centrarme en otros aspectos de mi vida, en mis prioridades personales, ésa es la verdad", explica. Regresó con " El puente de San Luis Rey" donde compartió cartel con estrellas de la talla de Robert de Niro. Y todos creyeron que era su forma de dar el salto a Hollywood, aunque Pilar lo niega, mientras afirma que para ella, Hollywood, cuyas ofertas, hasta ahora, ha rechazado, "no es una meta, sino una puerta". "Hollywood tiene lo mejor y lo peor de la profesión", afirma, mientras cuenta que tiene proyectos en España, Europa y Estados Unidos donde rodará un filme independiente. "Prefiero las buenas historias a las superproducciones", dice esta actriz que se toma su carrera con calma: "Quiero seguir trabajando y no ser algo que se pase de moda", concluye.
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