10/08/2008
El actor, aquejado de un cáncer de pulmón en fase terminal, abandonó el hospital para afrontar sus últimos momentos junto a su familia y rodeado de sus recuerdos.
Lúcido y sereno también en los peores momentos.
Paul Newman quiere morir en calma y entre los suyos. El genial actor, aquejado de un cáncer de pulmón que estaría en su fase terminal, abandonó el hospital para volver a casa y afrontar el momento más definitivo de la vida rodeado de su familia, en el entorno más confortable posible y rodeado de sus recuerdos.
Adelantada este fin de semana por el ´Daily Mail´ en Londres, la noticia de que Newman dejaba el hospital por voluntad propia confirmaba los peores augurios y convertía en certezas los rumores que apuntaban que la salud del actor se había quebrado definitivamente. Cuando surgieron los primero rumores Newman se dejó fotografiar con un aspecto bastante desmejorado para desmentir que la enfermedad le estuviera acosando. Luego se rindió a la evidencia y confirmó que padecía cáncer de pulmón.
Newman admitió que estaba enfermo cuando había iniciado ya un tratamiento de quimioterapia que no ofreció los resultados esperados. Ahora parece que a Paul Newman, con 83 años, podrían quedarle apenas unas semanas de vida, según habrían admitido las fuentes próximas a la familia citadas por el ´Daily Mail´. Habría decidido pasarlas en paz y rodeado de los suyos en el calor del hogar en lugar de esperar la muerte en la frialdad de un hospital.
(COLPISA, Miguel Lorenci)