06/09/2007
La Mostra, vestida de luto por la muerte del tenor Luciano Pavarotti, ha continuado hoy adelante con películas del llamado cine de autor, firmadas por Johnnie To y Peter Greenaway, y dos cintas españolas, la presentada por Pere Portabella y la de Adriá García y Víctor Maldonado.
La muerte de Pavarotti ha sido objeto de condolencias y muestras de elogio hacia el tenor en una ciudad que cuenta con uno de los teatros líricos más importantes del mundo, La Fenice, donde hoy se han colocado banderas a media asta en señal de duelo.
Tras conocerse la desaparición de Pavarotti, el presidente de la Bienal de Venecia, Davide Croff, fundación que organiza la Mostra de Venecia, expresó su "conmoción" por la noticia y aseguro que su desaparición es "una pérdida grave para la música y, en general, para la cultura". "Nos gusta recordarlo por sus grandes dotes y capacidades que lo han llevado a lo más alto de la lírica y también por su testimonio extraordinario de la cultura de nuestro país en todo el mundo", dijo.
De Pavarotti, también habló Portabella, cuya última cinta, "Die stille vor Bach" (El silencio antes de Bach), sobre del músico, se proyecta hoy en la Mostra. "Lamento mucho su desaparición, tenía dos cosas muy importantes su capacidad de contacto popular y su voz limpia", dijo el cineasta catalán. También la actriz
Fanny Ardant, protagonista en otro filme que ha pasado hoy por la muestra, "L´ora di punta", dirigido por
Vincenzo Marra, ha declarado: "no lo conocí directamente, pero su voz permanecerá para siempre".
La simpatía de Ardant por el tenor no ha servido en cambio para que la película, presentada a concurso, haya sido mal recibida en la sala de proyecciones, donde hubo silbidos y protestas al final. A esos silbidos, respondió Marra en una rueda de prensa en la que aseguró: "Respeto las reacciones del público, sino no haría esta profesión. Yo espero que el film sea visto por personas inteligentes".
Con vocación absoluta de film televisivo, la película denuncia la corrupción existente en la administración italiana, desde la policía hasta el Gobierno, cómo un cáncer que se extiende por toda la sociedad. Sin embargo, la interpretación del protagonista a cargo de Michele Lastella echa a perder la película al mostrar un corrupto policía de la Guardia de Finanzas, gigoló y malvado, desprovisto de sentimiento alguno, según los comentarios recogidos en la sala. Mejor recibida ha sido "Nightwatching", en la que Peter Greenaway enseña, a través de la concepción de la "Ronda de Noche", la vida de Rembrant, encarnado por
Martin Freeman.
La película también revela los símbolos del cuadro, una acusación de asesinato contra los que aparecen en la pintura y una denuncia contra una sociedad corrupta que toleraba además el abuso de menores. La tercera película de la sección de concurso proyectada hoy en la Mostra ha sido "Mad detective", de los directores Johnnie To y Wai Ka Fai, nacidos ambos en Hong Kong. To, autor entre otras de "
Election" (2003), "Exiled" (2006) y "Triangle" (2007), sigue en su línea de cine policíaco, con escenas de gran violencia, y es probable que con este trabajo se mantenga como un director adorado por los iniciados en su filmografía. La película narra la historia de un detective (
Lau Ching Wan) expulsado del cuerpo por su esquizofrenia, enfermedad que, sin embargo, le permite resolver los casos, gracias a sus facultades para ver si las personas tienen o no demonios junto a ellas. Esa esquizofrenia del inspector de policía está narrada de una forma poco novedosa, ya que recuerda "Beautiful mind" (2001), dirigida por
Ron Howard.
Tras el pase ayer de la película "En la ciudad de
Sylvia", de
José Luis Guerín, el cine español copa hoy otras secciones fuera de concurso, con la proyección de la cinta de dibujos animados "Nocturna" y la, ya citada, de Portabella. El estreno en el cine de verano del Campo San Polo de Venecia es la recompensa de Adriá García y Víctor Maldonado a sus tres años de trabajo. "La animación es lo que tiene, es un proceso largo", explicó Maldonado a Efe en una entrevista junto con García.
Portabella, por su parte, muestra sobre la vida del compositor alemán
Johann Sebastian Bach, en una cinta que tiene como intérpretes a Christian Bremeck y
Alex Brendemühl, y que reflexiona sobre cómo la música puede ser entendida por cualquier persona, desde un profesional a un camionero.