18/09/2006
El mundo se globaliza...y el cine no iba a ser una excepción. Si Estados Unidos ha exportado a los cuatro picos del Planeta su modelo social, sus hábitos gastronómicos, sus modelos de coches y sus empresas, era lógico pensar que, tarde o temprano, la industria cinematrográfica iba a comenzar a confiar más en el mercado exterior que en los ingresos de taquilla llegados de los cines norteamericanos; es decir, apoyar más el éxito económico en el mercado internacional que en el local.Esta tendencia, que ya viene de unos años atrás, se ha confirmado definitivamente en los años 2005-2006. La manera más clara y determinante de demostrarlo es conocer los ingresos que los grandes estudios de Hollywood han tenido por sus últimas películas dferenciado lo que han "recolectado" en Estados Unidos y en el resto del Mundo. Si hacemos esta cuenta, queda patente lo que ya es una realidad: el cine estadounidense vive más gracias a lo que ingresa en otros paises que en el suyo propio. Los analistas de este mercado cinematográfico, han detectado que el número de espectadores va a crecer en los próximos años en ciertos lugares del Planeta, especialmente en Asia, Europa Central y Europa del Este. Por tanto, siguiendo con los consejos de los gurús del marketing, los estudios deben apoyar con más contundencia (es decir, con más dinero) la promoción de las películas a nivel mundial, incluyendo mercados nacionales en los que hasta ahora la publicidad y promoción de los films era apenas inapreciable. Según la prestigiosa consultora Pricewaterhouse-Cooper, los habitantes del Planeta aumentarán hasta el año 2010 un 5,3% su gasto en entretenimiento relacionado con el cine (entradas a salas y compra de DVD). Esto es posible, entre otros factores, al creciente mercado chino y a la llegada al gigante y superpoblado país asiático de los modelos consumistas de occidente. Por todo ello, las campañas de lanzamiento de una película son cada vez más globales y los códigos utilizados, así como los tipos de promoción, son tan válidos en el Estado de California, por ejemplo, como en la capital de Vietnam o en una pequeña ciudad de Polonia. Se tiende a utilizar un lenguaje común, universal y que pueda captar la atención de un público heterogéneo, multicultural y diverso. Un ejemplo de todo ello, es la recaudación que han obtenido los últimos taquillazos de Hollywood. Por ejemplo, "El código Da Vinci", recaudó 169 millones de euros en los cines de Estados Unidos, mientras que en el resto del mundo la recaudación fue de nada menos que 410 millones. Otro caso similar es el de "Piratas del Caribe: el cofre del hombre muerto": 298 millones de euros en Estados Unidos y 305 millones en el resto de mercados mundiales. Sin embargo, siempre hay una excepción que confirma la regla. Es el caso de "Superman returns", que recaudó más en Estados Unidos (148 millones) que en el resto del mundo (114 millones), quizás por la propia temática del film, de mucho tirón y tradición entre los norteamericanos y menos gancho entre públicos como, por ejemplo, el europeo.