Después del éxito de ´El pianista´, ganadora de tres Oscar de la Academia, el listón estaba difícil, pero
Roman Polanski estaba dispuesto a hacer algo totalmente diferente.
Con la intención de dirigirse a todos los públicos se lanzó con una nueva adaptación de la obra de
Charles Dickens ´Oliver Twist´.
Una cinta con la que el director pretende mostrar sus sentimientos y con la que espera hacer pensar al público. "Si buscan un Polanski retorcido, no lo van a encontrar en ´Oliver Twist´", dijo el director de filmes como ´La semilla del diablo´, ´El baile de los vampiros´ o ´Chinatown´, entre otros, destacando que esta película está dirigida a todos los públicos, "de entre 8 y 88 años". "He querido hacer una película para que los padres puedan llevar a sus hijos", señaló Polanski, aburrido de llevar a sus hijos al cine a ver películas de las que sale "horrorizado".
Polanski criticó que a la industria de Hollywood le interese más hacer películas "que se asemejan mucho a los videojuegos", donde se tortura y mata a la gente pero en las que "no se ve ni una gota de sangre" y en las que, si hay algo de humor, "viene en paquetes pequeños". "Lo peor es que estamos educando a nuestros hijos de esa manera", denunció, destacando que lo que a él le interesa es hacer cine en el que el espectador salga de la sala haciéndose preguntas. "Con ´Oliver Twist´ y con otras de mis películas he querido hacer algo que se quede en la mente del espectador durante algún tiempo", precisó, recalcando que esta versión de ´Oliver Twist´ es su "visión personal del cuadro". "Son las emociones que siento y que quiero compartir con los demás a mi manera", subrayó un cineasta que no se siente obligado a ser rebuscado para "impactar en el espectador".
MANTENER LA INOCENCIA
Protagonizada por el niño
Barney Clark, ´Oliver Twist´ -en la que hacen cameos los dos hijos del director- es una historia que muestra "cómo un niño, a pesar de todo, consigue no perder su inocencia". Sir
Ben Kingsley da vida al malvado Fagin, cabecilla de una banda de pequeños rateros a la que va a parar el huérfano Oliver cuando llega a Londres, huyendo de la miseria en el campo. Polanski destacó cómo la literatura del siglo XIX está marcada por las casualidades y el destino, algo que encuentra "fabuloso".
"Esta es una historia de pequeños accidentes cruciales en el destino de Oliver", precisó un director que siente "desprecio" por aquellos que intentan hacer de obras maestras "cosas más originales". "Yo quería plasmar las intenciones del autor, lo mejor posible", insistió, recordando que sí ha evitado el melodrama pero no el humor y la emoción de Dickens.
Tras el estreno de ´Oliver Twist´ Polanski estará inmerso dos o tres años en un nuevo proyecto que aún no tiene definido. "Supongo que algo para los más viejos", dijo entre risas. Lo que sí tiene claro es que le gustaría volver a interpretar, sobre todo en teatro. "No sé si volveré a actuar, pero sí siento mucha nostalgia", concluyó.