31/10/2009
La 54 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) se clausura esta tarde con la proyección de la comedia "Away we go", del británico Sam Mendes, quien desde el humor y la inocencia narra la lucha de una pareja para echar raíces antes de que nazca su hijo, con el fin de procurarle una infancia digna.
La pareja emprende un viaje por Norteamérica en busca del lugar idóneo para el hijo que esperan, donde coinciden con amigos y familiares que les mezclan en situaciones disparatadas y conmovedoras.
De esta manera, Burt -interpretado por John Krasinski- y Verona -encarnada por Maya Rudolph- inician una búsqueda que les llevará de un extremo a otro de Estados Unidos y a pasar la frontera canadiense, con tal de encontrar un hogar y un entorno en el que cumplir su sueño de llevar una vida acomodada.
A lo largo de su viaje, se encontrarán con una antigua jefa de Verona con problemas mentales y poseedora de una inusitada sinceridad, casada con un hombre de pensamiento apocalíptico y con dos hijos cuyos defectos la mujer no dudará en difundir. Coincidirán también con una hermana a la que le puede la nostalgia, un matrimonio hedonista, contraria por ideología al trabajo o los cochecitos de bebé, o con una familia canadiense a cuyos cuatro hijos han hecho creer que la película "
Sonrisas y lágrimas" termina antes de la aparición de los nazis "para que sigan felices".
Y en medio de todo esto, los padres de Burt, que rehúsan ver el nacimiento de su nieta para afrontar su nueva vida en la ciudad belga de Amberes, y que hablan con la misma naturalidad de la última pieza de arte que se han comprado que de los problemas uterinos de Verona.
El recorrido les lleva por áridas ciudades estadounidenses de Phoenix, Tucson,
Madison, por la caribeña Miami o por la canadiense Montreal. Las dudas sobre su futuro, la búsqueda de trabajo de Burt -vendedor de seguros a las aseguradoras-, las confidencias entre la pareja y la sensación de haber fracasado en la vida completan la carga emocional de la historia.
Poseedor de cinco Oscar por su ópera prima "
American Beauty" (1999), el director británico San Mendes ha dirigido hasta el momento cinco largometrajes, además de haber elaborado montajes para televisión o adaptado el musical "
Cabaret", en 1998.