30/06/2009
Tras estar apartada de la gran pantalla durante un año y medio, la actriz recupera su tirón en taquilla con "La proposición", donde tiene como partenaire al marido de Scarlett Johansson, Ryan Reynolds, y en la que encarna a una déspota editora que, a punto de ser deportada a su país, Canadá, propone un matrimonio de conveniencia a su asistente, Reynolds.
Por: Ana Verónica García
HoyCinema: Está usted fantástica ¿cómo se mantiene?
Sandra Bullock: ¡OH! Todo se va con la ducha... Lo consigo contratando al mejor equipo de maquillaje que hay, les traigo hasta aquí, a España, y les tengo todo la mañana arreglándome pero se va con la ducha, de verdad, no te engaño... lo veo irse por el desagüe... ¡son esos que están ahí atrás!
HC: Ya llevaba varios años alejada de la comedia romántica ¿por qué ha sido? ¿Por qué decide volver al género?
SB: No era tanto por la comedia, sino que dejé de hacer el género de comedia romántica, simplemente quería hacer diferentes tipos de películas, pequeñas películas... Así que dejé un poco el negocio por un año y medio porque no estaba haciendo lo que quería hacer, no estaba feliz y quería hacer otras cosas... Entonces empezaron a cruzarse en mi camino pequeños proyectos que sí me hacían feliz. Creo que hice lo que se suponía que tenía que hacer, me escuché a mí misma en vez de forzarme a trabajar. ¡Fue un sueño!
HC: ¿Qué tiene The proposal que la diferencia de otros guiones que le hayan ofrecido?
SB: Hum... -se lo piensa-... los zapatos de Louis Vuitton... muchos... Está escrita de forma que se tratar ciertos asuntos sociales de forma divertida... Hay toda una lista de esterotipos que nos encanta hacer en Hollywood... Y pude decir algunas cosas que no nos dejan hacer, ser o sentir a las mujeres porque siempre se nos representa de cierta manera en las comedias románticas y por fin se muestra el otro lado y lo hace muy bien. A fin de cuentas, Ryan sigue siendo el hombre incluso aunque trabaje para la mujer, así que había estos dos estereotipos que teníamos que hacernos cargo pero dejándoles que siguieran siendo el hombre y la mujer.
HC: Hablenos de Margaret
SB: Ella es... Ella es simplemente buena en su trabajo, toda su vida gira alrededor de su trabajo. No tiene familia ni la necesita, no tiene relaciones y está a gusto así porque su trabajo es su amante, su familia... Y cuando siente que eso se ve amenazado y que perder su trabajo no duda en chantajear alguien que es realmente fiel y leal y arruinar su vida, lo que dice mucho del tipo de persona que es. Pero lo que él es capaz de hacer es darle la vuelta a la tortilla y demostrarle... o sacar a la luz una faceta de ella que ni ella sabe que está exite....
HC: Margaret parece una mujer dura pero en el fondo tiene debilidades ¿no cree?
SB: Creo que la mayoría de la gente, hombre y mujeres son así en los negocios. Hay algunas personas de negocios que son fuertes pero buenos pero luego están los que son realmente fríos y mezquinos, que siempre que los veo me dan miedo, tanto hombres como mujeres. Creo que ella (Margaret) esconde muchas cosas que no quiere mostrar, pero lo mismo pasa con los hombres. Puedes ser fuerte y poderoso pero no tienes porqué ser un miserable.
HC: ¿Qué tal jefa es Anne Fletcher?
SB: Fantástica. Trabajaría para ella, así como el resto del equipo. Todos, hombres y mujeres habríamos podido estar día y noche ahí para ella, porque su energía es inagotable. Su ética profesional y su dedicación van más allá de lo que se pueda explicar con palabras. Es increíble. Y cuando me dicen “pero, ¿una mujer dirigiendo?”, yo le digo “No, ella es una gran directora y ya está, simplemente da la casualidad de que es una mujer”... Ella es... extraordinaria.