02/12/2008
A pesar de su juventud, 24 años, Scarlett Johanson lleva tiempo siendo la actriz del momento. Y se entiende el por qué cuando la última musa de Woody Allen entra en la habitación y, ni mujeres ni hombres, pueden dejar de mirarla.
Descubierta por
Robert Redford y convertida en estrella por
Sofia Coppola en 'Lost in Traslation', esta actriz norteamericana viajó a nuestro país para promocionar 'The Spirit', adaptación del influyente cómic creado por Will Eisner que ha supuesto el debut en solitario en la dirección de Frank Miller.
Tan sexy como el personaje que interpreta en esta producción en la que comparte belleza y curvas con
Eva Mendes y
Paz Vega, la mujer que enamoró al pintor holandés Vermeer y la convirtió en ´La joven de la perla´ escogió para su encuentro con los medios un sencillo pantalón negro, camiseta blanca y holgada chaqueta beige con brillantes.
Perfectamente maquillada y subida en unos taconazos de muerte, Johanson, que no para de mover las manos y tocarse la melena -en esta ocasión color castaño claro-, confesó que se había tomado "a broma" el rol que hacía en la que es la primera historia fílmica de este héroe enmascarado de clase media que el próximo 25 de diciembre aterrizará en nuestras carteleras. "Es una película ligera en la que todos los personajes son sarcásticos. Yo hago de una mujer que va siempre un paso por delante de los demás, que sabe algo que los demás no", dijo.
En 'The Spirit', esta intérprete que ha iniciado un segunda carrera como cantante se mete en la piel de una femme fatale que sirve de cómplice al malo de la historia, Octopus -Samuel L. Jackson-. Elogiada por su físico, Johanson no se siente cómoda en estos roles. "Acepto mi feminidad y disfruto de ella. Tengo el aspecto que tengo, soy una actriz en alquiler, y no quiero encasillarme en papeles de chica sexy, siempre espero aportar algo más. Pienso que todo esto es más el interés que tienen los medios en meternos en una categoría. Todos los actores tenemos la luchar de intentar llevar una vida tranquila y, dentro de lo posible, ser una persona anónima. No quiero convertirme en una caricatura de mi misma", declaró.
La esposa de
Ryan Reynolds, con el que se casó recientemente en Canadá, está en ´The Spirit´ por Frank Miller. "No soy fan de los cómics, no digo que no me gusten, pero es un mundo algo extraño. Amo ´Sin City´ y ´300´ -Miller es el padre de estas dos poderosos productos-, y pensé que Frank sería interesante y lo es. Tuvimos una larga conversación y hablamos de la posibilidad de trabajar juntos", recordó.
Dicho y hecho. Miller le hizo "un traje a medida" en esta aventura en blanco y negro con algún toque de color. "En el cómic, mi personaje es una de las muchas mujeres que entran y salen de las viñetas. Fran profundizó en esta mujer. Me encantaría hacer la secuela -el guión ya está escrito- porque disfruto mucho con la fantasía", señaló. P
or exigencias del guión, Johanson comparte la mayoría de las escenas con Samuel L. Jackson, del que se hizo buena amiga por las muchas horas que pasaron en la caravana que compartían. "Nos maquillaban y peinaban juntos, pasamos tanto tiempo juntos que nuestros personajes encajaron con naturalidad", comentó la actriz, que insistió en que esta historia no intentar contactar con el espectador "a nivel emocional o intelectual. No hay nada real, es puro entretenimiento. Es una historia absurda, siempre estamos haciendo un guiño al público, al que llegaremos si hemos hecho un trabajo convincente", dijo.
Rostro de un conocido perfume, la Johanson lo tiene claro: volvería a decir sí a Woody Allen, incluso para hacer el catering, según las palabras de esta actriz, que antes de viajar a Barcelona para rodar 'Vicky...' vio 'Volver' y 'Mar adentro' -títulos que pronunció en castellano- porque "como muchos estadounidenses", conoce algo de nuestro cine por
Penélope Cruz y
Javier Bardem. Dispuesta a volver a filmar en España, esta estrella disfruta trabajando en otros países y conociendo "diferentes culturas y formas de vida. España es muy cómodo para nosotros porque aquí todo funciona muy bien", concluyó.
Chusa L. Monjas COLPISA