19/11/2008
"Crepúsculo", una de las películas más esperadas del año por el público juvenil, llega a las salas de EEUU el próximo viernes, pero miles de fans ya poseen su entrada para los pases previos del jueves en la medianoche, la hora de los vampiros.
El filme ha conseguido agotar todas las localidades puestas a la venta desde el pasado lunes para unas mil proyecciones que tendrán lugar esa velada, horas antes del estreno general en alrededor de 3.400 salas del país, según informaron los portales de internet Fandango y MovieTickets. Dirigida por
Catherine Hardwicke, la cinta se basa en la novela homónima de
Stephenie Meyer sobre vampiros adolescentes, románticos y vegetarianos, alejados así de la imagen tétrica y siniestra que la literatura y el cine han ofrecido de ellos históricamente. "Es como entrar en una cápsula del tiempo", dijo la cineasta en una entrevista.
"Volver a los catorce años, enamorarse del chico equivocado y pensar que harías todo por él, hasta convertirte en un vampiro por estar con él", explicó con entusiasmo esta directora estadounidense sobre las razones que la atrajeron al proyecto. Todo comenzó el año pasado, durante el Festival de cine independiente de Sundance (Estados Unidos). Allí, ejecutivos del estudio Summit Entertainment le comentaron que se habían quedado impresionados con su trabajo en el drama "
Thirteen" (2003) y le ofrecieron dirigir una de las cinco películas que tenían en mente. "Cuatro no me interesaron, pero ésta sí. Me leí el primer libro y me encantó, mucho más que el guión original que leí entonces; decidimos tirarlo a la basura y rehacerlo para que se pareciera más a la novela", rememoró Hardwicke, quien no se pudo resistir ante esta historia de amores imposibles y familias enfrentadas. "Es como un ´Romeo y Julieta´ o un ´Titanic´", aseguró la realizadora.
"Los protagonistas (Bella y Edward) se supone que no deben estar juntos, sus familias no lo aprueban pero entre ellos hay una atracción poderosa; necesitan y quieren estar juntos", manifestó Hardwicke, de 53 años. Más allá de las trabas que afronta la pareja, encarnada por
Kristen Stewart y
Robert Pattinson, existe una peculiar condición en la naturaleza del joven que hacer peligrar aún más su relación. "La lucha principal es contra sus instintos, porque cuanto más la desea, más siente la necesidad de matarla", indicó la directora, que se mostró convencida de que la película gustará a los aficionados más acérrimos de las novelas de Meyer, ya que la propia escritora se mostró satisfecha con la acción del filme. "Me dijo que le encantó, que ojalá hubiera dado con esas ideas para plasmarlas en los libros", manifestó Hardwicke, a quien no deja de sorprender las comparaciones del filme con otra popular saga juvenil, la de Harry Potter.
Conviene recordar que esta película es de corte independiente, sin grandes estrellas en su reparto y con un presupuesto inferior a los 40 millones de dólares (31 millones de euros), muy por debajo de los cerca de 200 millones (156 millones de euros) con los que contó la última adaptación cinematográfica del personaje creado por la británica J.K. Rowling. "Me río con estas comparaciones", dijo Hardwicke sonriendo. "Lo que pasa es que hay mucha
pasión alrededor del proyecto", admitió. Esa "pasión" a la que se refiere la directora la genera, principalmente, el vampiro Edward Cullen, un ser de "alma torturada que jamás ha sido feliz", según la cineasta.
También el rostro por el que suspira Bella y millones de adolescentes en todo el mundo. "Tuvimos que buscar a un tipo pálido, que diera la sensación de tener 17 años y que, además de ser buen actor, fuera guapo", comentó sobre el proceso de casting para el papel principal. "¿Cuántos hay así? Es realmente difícil, buscamos por todo el mundo... hasta que Rob viajó desde Londres. Cuando hizo la audición con Kristen, supe que sería él. Entre ellos saltaban chispas, hubo una profunda conexión que se siente en la pantalla", admitió la realizadora. Curiosamente, en su hasta ahora corta carrera cinematográfica, Pattinson ha participado en dos de las entregas de Harry Potter.
Hardwicke, consciente de que éste es, hasta el momento, el trabajo que más expectativas ha levantado de entre todos los que ha hecho, cruza los dedos para que el filme sea un éxito y se pueda rodar una segunda parte. "Espero que así sea", finalizó.
Antonio Martín Guirado, Los Ángeles (EEUU)