09/07/2009
El actor norteamericano Seth Green es una de esas caras de Hollywood que a todos nos suena. La primera película en la que apareció fue 'Días de Radio', dirigida por Woody Allen; y desde entonces, algunas de sus interpretaciones más afamadas son las que realizó en la saga 'Austin Powers', como hijo del Doctor Maligno, o como un hombre lobo en la serie televisiva 'Buffy Cazavampiros'. También ha formado parte de interesantes repartos en películas como 'The Italian Job', con Mark Wahlberg, Charlize Theron, Edward Norton y Donald Sutherland; 'Mi novia es una extraterrestre', con Dan Arkroyd y Kim Basinger; 'Enemigo Público', con Will Smith; 'Hotel New Hampshire' con Jodie Foster y Rob Lowe; o 'Ajuste de Cuentas' con Vin Diesel. Ahora encarna al peculiar chico amish de 'Sex Drive'...
P: ¿Qué es lo que te llevó a aceptar este trabajo?
R: Lo bueno es que el retrato típico de un amish es tremendamente dramático o muy ridículo. No hay un retrato fiel de un adolescente amish. Tienes a Lukas Haas o a Randy Quaid. Pensé que era una gran oportunidad de encarnar fielmente a la juventud amish moderna.
P: ¿Cómo has preparado el papel?
R: Cuando me contrataron para interpretar a un amish que sabe mucho de mecánica pensé que tenía que imitar a Daniel Day Lewis y me dejé crecer la barba. Han sido cuatro meses. He tenido que rechazar papeles para no afeitármela, pero ahora tengo futuro en los anuncios de Gilette. Eso espero.
P: ¿En qué consiste la 'Rumspringa'?
R: 'Rumspringa' es un periodo en el que los jóvenes amish pueden explorar el mundo fuera del pueblo. Para que puedan elegir libremente si quieren vivir como los amish. Pero lo que sucede durante ese periodo es mucho peor que lo que vive cualquier adolescente americano, porque es un tiempo limitado. "Sólo tengo este tiempo para ver qué puede ofrecer el mundo".
P: ¿Qué es lo que más te llamó la atención del proyecto?
R: Leí el guión y me pareció divertido. Siempre que un guión es divertido cuando lo lees, existe la posibilidad de que llegue a serlo. Esa es mi filosofía. El personaje que me ofrecieron era una buena oportunidad para ser divertido.