06/11/2008
El japonés Shinya Tsukamoto, uno de los directores de culto del cine fantástico y de terror, estrena en España, dentro de la Semana donostiarra dedicada al género, su último filme, "Nightmare detective 2", al que ha trasladado los miedos de su infancia.
La Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián proyectará esta película mañana y también presentará la "prémier" de "Bad biology", con la que el excéntrico alemán
Frank Henenlotter ha vuelto tras la cámara después de dieciséis años. Tsukamoto y Henenlotter han hablado hoy con los medios de comunicación de ambas cintas tras el pase de prensa de la primera, ya que de "Bad biology" no se ha programado ninguno para mantener la sorpresa hasta el final sobre este filme de "terror sexual" que su director ha situado "over the top", "
más allá".
La llegada al teatro Victoria Eugenia la han hecho ambos realizadores a la vez y a bordo de sendos coches fúnebres, aunque el primero en comparecer ha sido Tsukamoto, quien ha vuelto sobre los pasos de Kyoichi Kagami, el Detective Pesadilla, un hombre maldito capaz de entrar en los sueños de los demás, al que en esta segunda parte una joven pedirá que se introduzca en los suyos para evitar la muerte.
En esta película, el realizador japonés, que es también actor, ya no aparece en el reparto puesto que su personaje murió en la anterior, pero sí se deja ver a través de los temores y miedos de los protagonistas, que son los que de alguna manera vivió cuando era pequeño. "Fui un niño muy miedoso. Mis temores comenzaban al caer la noche y cada vez que iba a acostarme creía que se cernía sobre mí una sentencia de muerte", ha asegurado. Ha asegurado que desconoce el origen de ese miedo "inexplicable" y su detective "es la búsqueda de la respuesta a las preguntas" de su infancia.
El director japonés, admirado por realizadores como
Quentin Tarantino,
Gaspar Noe y
Darren Aronofsky, ha anunciado que tras "Nightmare detective", de 2007, prepara ya un nuevo proyecto, la tercera parte de "Tetsuo", la película con la que en 1989 ganó el Gran Premio del Fantafestival de Roma y se dio a conocer. Si la película de Tsukamoto se adentra en un perturbador mundo onírico, la del retorno de Frank Henenlotter se presenta como una "divertida locura" en la que, además de la pareja protagonista, se cuela un personaje no humano del que no se ha querido desvelar nada, pero que parece que se acerca bastante a un particular juguete sexual.
El cineasta alemán ha dicho que desconoce lo que se hace ahora en este género porque sólo ve "lo de antes", lo rodado con anterioridad a su retirada, que se impuso por los cambios que se produjeron en el sector. "El mercado quería algo diferente, y yo sólo deseaba hacer cosas mucho más surrealistas. Me di cuenta de que necesitaba una pausa", ha manifestado Henenlotter, quien ha reconocido que le resulta "muy divertido e importante" volver a los festivales y observar que se le recuerda.