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Steve Carrell
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La cantera de cómicos de EEUU sigue dando sus frutos y prueba de ello es el estreno mañana, viernes, de "Dan in Real Life", protagonizada por Steve Carell, uno de sus principales adalides, que saltó a la fama con "Virgen a los 40".
En "Dan in Real Life", el actor prueba por primera vez la comedia romántica y da vida a Dan Burns, un padre de familia viudo que ha de hacer frente a los problemas de sus hijas adolescentes. Dan es un columnista que aconseja a sus lectores sobre problemas sentimentales, pero no logra aplicar esas recomendaciones a su propia vida. Todo cambiará cuando conozca al personaje interpretado por la francesa Juliette Binoche, que es la novia de su hermano. "Es algo totalmente distinto a lo que he hecho antes; es un personaje cercano a la realidad, y quise afrontarlo de forma honesta", manifestó el intérprete al programa radiofónico "Fresh Air", de la National Public Radio. Carell, de 45 años, es el último gran talento surgido de la prolífica fábrica del "Saturday Night Live", el legendario programa humorístico de la cadena NBC. De ahí surgieron grandes estrellas como los ´cazafantasmas´ Dan Aykroid y Bill Murray; los muy activos Eddie Murphy, Mike Myers o Steve Martin; y algunos recién llegados como Adam Sandler o el fallecido John Belushi. Todos forjaron su humor en el mundo del "stand-up comedy", del "sketch" breve y la imitación de personajes populares. A pesar del notable éxito de las intervenciones de Carell en el sarcástico noticiero de Jon Stewart, "The Daily Show", el cómico empezó a labrar su fama con un papel secundario en " Como Dios" (2003), donde sufría las iras del Jim Carrey, investido con los poderes del Creador. Ese mismo papel, el de Evan Baxter, lo retomaría este año en la segunda parte con reminiscencias bíblicas (Baxter se convierte en una especie de "Noé" moderno) de la taquillera cinta de Tom Shadyac, " Sigo como Dios", que contó con un presupuesto de 175 millones de dólares (unos 122,34 millones de euros). En esos cuatro años, Carell ha demostrado que es un artista polifacético. Probó la comedia de la mano de Woody Allen en " Melinda y Melinda", interpretó al "Tío Arthur" en la versión cinematográfica de la serie " Embrujada", donde coincidió con Will Ferrell, otro de los grandes descubrimientos del Saturday Night Live, y arrancó más de una lágrima en " Pequeña Miss Sunshine". Su papel en ese filme de Jonathan Dayton y Valerie Faris, Oscar al Mejor Guión Original en 2006, supuso el primer giro dramático a su carrera, un temprano golpe de timón al que ya nos han acostumbrado otros grandes comediantes en los últimos años. Otros actores cómicos han hecho lo mismo, como Mike Myers, muy popular en todo el mundo gracias a sus cintas como "El mundo de Wayne", se metió en la piel del gerente drogadicto de la célebre discoteca " Studio 54", en 1998. También Jim Carrey quiso que se le reconociera su faceta seria como actor y firmó papeles inolvidables como el de Truman Burbank en " El Show de Truman" o la personificación del cómico Andy Kaufman en "Hombre en la Luna". Pero el caso más llamativo ha sido el de Bill Murray, quien emprendió un camino hacia el drama con el que recibió el apoyo unánime de la crítica especializada merced a sus trabajos en "Lost in Translation", dirigida por Sofia Coppola, y " Flores rotas", de Jim Jarmusch. No obstante, Carell promete seguir dando rienda suelta a su vena más desenfadada y triunfa cada jueves en la NBC con su personaje de Michael Scott en "The Office", una versión de la serie británica homónima que recibió el premio Emmy a la mejor serie de comedia en el 2006. El futuro también le sonríe. El próximo año le deparará tres nuevos proyectos, entre los que destaca la adaptación a la gran pantalla de una serie mítica en la década de los 60 "Get Smart" (también conocida como "Superagente 86"), donde tomará el testigo de Don Adams y recreará al superagente Maxwell Smart. Antonio Martín Guirado, Washington
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