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Con "Asuntos pendientes" (estreno el 5 de enero) el director Olivier Marchal ha realizado una cinta de acción que navega por las complejas relaciones entre policías y delincuentes. Como él mismo dice, una especie de "Heat" a la francesa.
Dos de las ventajas con las que contó el director Olivier Marchal a la hora de rodar "Asuntos pendientes" fueron un generoso presupuesto y la participación de dos de los mejores actores franceses del momento: DanielAuteuil y Gérad Depardieu. Con estos mimbres, Marchal ha presentado una cinta de acción trepidante sobre dos policías que compiten por ser el mejor del cuerpo y por desmantelar una peligrosa banda de deliencuentes en París.Pregunta. ¿Cómo se le ocurrió el guión de "Asuntos pendientes" y por qué decidió rodarla?Olivier Marchal. Siempre había tenido ganas de rendir un homenaje a Dominique Loiseau contando su historia. Dominique era miembro de la BRI (Brigada de Investigación e Intervención), ex Brigada Antidelincuencia Organizada, que participó en el desmantelamiento de la "Banda de los Postizos" (Bande des Postiches). El 14 de enero de 1985, llaman a la BRI: acaban de atracar una sucursal del BNP en la calle Docteur Blanche en el distrito siete de París. Los Postizos rompían las cajas mientras retenían a varios clientes y miembros del personal como rehenes según era su costumbre. La BRB (Brigada de Represión de la Delincuencia) también estaba detrás de la banda. Se colocó un dispositivo policial compuesto por dos brigadas alrededor de la sucursal bancaria. Como pasa siempre durante un atraco, tenían la orden de no intervenir, de dejar salir y seguir a los ladrones y detenerlos fuera de la zona urbana, cuando cambian de coche y la adrenalina empieza a bajar.Pero el jefe de la BRB decidió intervenir él solo para ganar puntos. Cuando los Postizos salieron del banco, este policía, del que no diré el nombre, empezó a disparar sin previo aviso, lo que dio pie a un nutrido intercambio de disparos. Un primer grupo de atracadores ya se había ido. Al oír los disparos, dieron media vuelta para ayudar a sus compañeros. Cogieron a un policía de rehén. Murieron dos hombres, un ladrón y un policía de la BRI, Jean Vrindts. La mitad de la banda consiguió escapar. Un auténtico fiasco. Después de la "metedura de pata", tuvo lugar un movimiento rebelde en la sede de la Policía Judicial en el 36, Quai des Orfèvres. Los policías presentes durante el tiroteo exigieron que el jefe de la BRB responsable de la operación fallida fuera objeto de una sanción disciplinaria.Pregunta. ¿El éxito de su cinta "Gansters" fue lo que le animó a rodar "Asuntos pendientes"?Olivier Marchal. Llevo pensando en la historia desde 1994. Se me ocurrió cuando era actor en un telefilm en el que interpretaba a un miembro de la Brigada Antidelincuencia Organizada con auténticos policías de la BRI aunque sólo fueran figurantes. Me hice amigo de uno de ellos, Didier Maury, que conocía a Dominique Loiseau, y que había participado en la operación de la sucursal bancaria, además de ser uno de los rehenes de los Postizos. Incluso había visto a un compañero recibir un tiro en la cabeza. Por suerte, la bala no penetró en el cráneo del policía y se salvó milagrosamente. Escribí "Gangsters" porque quería hacer una película de bajo presupuesto. Venía de la televisión y sabía que no tendría la menor posibilidad si presentaba un guión que requiriese una preproducción y un rodaje caros. Durante la preproducción de "Gangsters" entregué una primera sinopsis de "Asuntos pendientes" a los productores Jean-Baptiste Dupont y Cyril Colbeau-Justin. Les expliqué que quería hacer una película acerca del descenso a los infiernos de uno de los grandes jefes del 36, Quai des Orfèvres. Una especie de "Montecristo" moderno con el universo de la policía de telón de fondo y los grandes temas trágicos: amistad, amor, traición y venganza. Tenía la ambición de hacer un "Heat" a la francesa. Michael Mann, con Sergio Leone, Mike Figgis y Michael Cimino, es uno de los directores que más admiro. Por eso "Heat" es una película que veo a menudo. Lo considero un modelo no sólo por el trabajo de dirección de actores, sino también por la estética y el virtuosismo de la puesta en escena. También quería provocar un duelo entre dos personajes muy fuertes y se me ocurrió oponer a dos grandes policías, a dos dinosaurios del 36, Quai des Orfèvres, interpretados por dos monstruos sagrados del cine francés, Daniel Auteuil y Gérard Depardieu. La aureola de los dos actores, sus carreras, sus caras y su experiencia contribuyeron en gran medida a garantizar la credibilidad de los personajes. Están espléndidos.Los productores presentaron el proyecto a Franck Chorot, de Gaumont, que aceptó coproducir y distribuir la película. Así empezó la aventura. Después de dos años y diez versiones (la primera contaba con casi 200 páginas), y con la inestimable colaboración de Julien Rappeneau para la versión final, entregamos el guión con varios meses de retraso. Estoy muy agradecido a Gaumont por la confianza que demostró y el apoyo que me prestó durante el proceso de escritura, preproducción y rodaje. Saben respetar al autor y siempre me apoyaron. Es importante recordarlo, sobre todo en un proyecto de una amplitud como éste.Pregunta. Los diálogos son muy importantes en sus películas. Sin embargo, en "Asuntos pendientes" son bastante sobrios ¿a qué se debe este cambio? Olivier Marchal. Crecí con los diálogos de Prévert, de Jeanson y de Audiard. Conocí polis al estilo de Jean Gabin, que usaban el argot y tenían réplicas tan buenas como en las películas de los años cincuenta. Soy fan de Blier, Frankeur, Biraud, Pousse y demás. Está claro que influyen en los diálogos que escribo.El personaje de Mancini, interpretado con maestría por André Dussollier, está en la onda. Está copiado de Michel Guyot, director de la Policía Judicial en los años setenta y ochenta, cuyo mote era "Michel los tirantes". Había empezado desde la parte más baja del escalafón y tenía mucho contacto con sus hombres. Era muy autoritario y famoso por sus cabreos. Me gustaba mucho la idea de proponer un papel así a André. Un director de los de antes, trajeado, con chaleco, y con réplicas que matan a cualquiera: "La administración es una solterona, Léo... No le gusta que la monten como a una galga..." Una frase así, dicha por André, merece oírse.
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