11/03/2009
El director de ´Vías cruzadas´ y productor de ´Entre copas´ estrena este viernes el último descubrimiento de Hollywood, ´The Visitor´.
"Es más fácil se original en el cine independiente que en los grandes estudios porque, a mayor presupuesto, más gente metiendo mano. Este tipo de producciones están cada año mejor representadas en los Oscar, que no dejan de ser un negocio. Pero, lo más importante es que el cine independiente llega más al corazón de la gente", asegura toda una estrella en este tipo de cinematografía,
Tom McCarthy.
Nacido en New Jersey hace 43 años, el director que sorprendió con su ópera prima, ´Vías cruzadas´ y respaldo la exitosa cinta ´indie´ ´Entre copas´, es el director y guionista del último descubrimiento de Hollywood, ´The Visitor´, la historia de un viudo que recupera la ilusión de vivir tras un encuentro fortuito con un sirio sin papeles que toca percusión en parques y bares nocturnos, su novia senegalesa, también ilegal, y su madre.
Richard Jenkins, conocido en nuestro país por ser el patriarca fantasma de la serie ´A dos metros bajo tierra´, estuvo a las puertas del Oscar al mejor actor protagonista por meterse en la piel de un sesentón profesor universitario que vuelve a encontrar un sentido a su vida cuando esta pareja de indocumentados ´ocupa´ su apartamento neoyorkino. Los numerosos premios que ha obtenido el filme en numerosos festivales y las excelentes críticas que ha cosechado no le pillan de sorpresa a McCarthy, que experimentó una situación similar con su primer largometraje. "La diferencia esta vez fue la nominación al Oscar de Jenkins, que ha ayudado mucho a llamar la atención sobre la película.
Elegir a Jenkins fue una apuesta porque como el resto de los actores son desconocidos para el público norteamericano, no quise fichar a una estrella para no producir un desequilibrio. Es un intérprete con más de cuarenta años de profesión -una de sus últimas apariciones ha sido en ´Quemar después de leer´, de los Coen- al que he estropeado la vida porque, según él, ahora todo el mundo le conoce, no pasa desapercibido en ningún sitio", expone. Más abiertos McCarthy, que creó el personaje de una inmigrante siria especialmente para Hiam Abbas -la protagonista de ´Los limoneros´-, a la que fue a conocer a París, donde escribió esta historia de relaciones humanas, de personajes solitarios que se entrecruzan por casualidad. "Quiero contar historias reales, muy de la calle. Creo que ´The Visitor´ es la continuación de mi primer filme. Pero en éste filme los protagonistas no pueden disfrutar de una amistad por el tiempo en el que se enmarca.
Después de la traumática experiencia del 11-S, Estados Unidos ha vivido muchos cambios, unos positivos y otros terribles. La elección de Obama se traduce en que mi país está abriendo su mentalidad para entendernos mejor a nosotros mismos y también al resto del mundo", declara.
Acostumbrado a comunicarse y convivir con los que vienen de fuera -"vivo en Nueva York, donde hay gente de todo el mundo", recuerda-, McCarthy muestra en su filme la realidad política y social de los inmigrantes en EE.UU y recurre a la música como lenguaje universal y vínculo afectivo entre sus dos protagonistas masculinos -uno intenta tocar el piano y otro es un virtuoso del tambor africano, el djembe. Ya tiene un nuevo guión -"hay más personajes y la gente es más feliz", desvela- y quiere rodarlo ya -entre ´Vías cruzadas´ y ´The Visitor´ hay cinco años- "Soy lento escribiendo. Además, como la época Bush fue tan negativa estaba paralizado, no encontraba nada en lo que apoyarme", confiesa. No tenía material como director y guionista porque como actor no ha parado.
Nombre de numerosas series, entre otras de ´Ally McBeal´, ´Ley y orden´ y el título de culto ´The Wire´, McCarthy ha participado en ´Syriana´, ´Banderas de nuestros padres´, ´Michael Clayton´ y ´Duplicity´, cinta en la que comparte créditos con
Julia Roberts y
Clive Owen, con el que este miércoles cenará en Madrid. "Ser actor es más fácil y te pagan más. Es broma, no puedo separar ninguna faceta porque la interpretación marca todo lo que hago. Ahora no puedo prescindir de dirigir, tarea que en mi caso va unida a la creación de historias. Lo que no me veo es dirigiéndome a mi mismo, todavía no tengo el talento de
Clint Eastwood ni de
Woody Allen", apostilla.
(COLPISA, Ch. L. Monjas)